El encuentro comenzó en el jardín, y se trasladó al interior de la casa, al empezar a llover. / KAMARERO
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La Sociedad Castellarnau de Amigos de Valsaín, La Granja y su entorno celebró ayer su veinte aniversario con un encuentro festivo en la casa de los Marqueses de Miranda de Ebro en Segovia, en la que vivió Joaquín María Castellarnau hasta 1943, que comenzó en el jardín y se trasladó al interior cuando empezó a llover. El historiador de la ciencia y académico de San Quirce Juan Manuel Moreno Yuste realizó un perfil de la trayectoria profesional y vital de Castellarnau, al que calificó como un “romántico enamorado de los árboles”, entre ellos los de Valsaín.

Juan Manuel Moreno se refirió en primer lugar a la faceta de ingeniero de Castellarnau, un ingeniero de montes “atípico”, más preocupado de la conservación que de la gestión. Incluso fue comparado con “los apóstoles de los árboles”, un grupo de ingenieros anteriores a la época de Castellarnau, que se caracterizaban por una defensa acérrima de los árboles.

Como científico, Joaquín María fue el primero que escribió un libro sobre las aves de San Ildefonso, “con el que fue pionero en darle un enfoque ecológico, interrelacionando las aves con el medio y el hábitat”, explicó Moreno.

Castellarnau fue también pionero como investigador del propio microscopio, de la imagen de este aparato. “Fue evolucionando de la imagen virtual a la imagen real”, explicó Moreno. “Fue pionero con su microscopio, a la par que Ramón y Cajal, él de las células vegetales, y en 1880 publicó el primer libro con ilustraciones microscópicas no extranjeras”, destacó el académico  de San Quirce.

El ingeniero mostró asimismo un gran interés en las teorías biológicas. En sus últimos años, según señaló Juan Manuel Moreno, fue abandonando el evolucionismo, del que mantuvo algunas cosas, pero se convirtió en vitalista. “Para él la vida no era solo física y química”, apuntó.

Castellarnau destacó además en otras facetas como fotógrafo, investigador, sobre todo en sus años en Segovia, excursionista, con una buena relación con la Casa Real, etc.

Su biografía subraya que comparó la forma de los cristales intracelulares de las encinas de Segovia y las de Barcelona, y llegó a la conclusión de que todos los cristales eran de oxalato de calcio y no de sulfato de calcio. También se dedicó a la paleofitología y a la hidrobiología, atribuyendo la deforestación de la Península Ibérica a la influencia xerotérmica del Sáhara.

Después de conocer más profundamente la figura de Castellarnau, los asistentes al encuentro tomaron un aperitivo amenizado en directo con música de Luisa y Cuco Pérez.

El objetivo de la Sociedad Castellarnau es conocer y difundir los múltiples e indiscutibles valores que reúnen La Granja, Valsaín y la Sierra de Guadarrama. Por ello, esta institución trabaja en la recopilación de lo mucho que se ha escrito en torno a estos lugares tan hermosos y sobre los afanes de sus habitantes a lo largo de la historia.