La comitiva de la familia Coronel espera a su bautizo para consumar su conversión al cristianismo tras rechazar sus creencias judías. / César Aldecoa
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Bernardos disfrutó ayer de un día mágico, trasladando toda la villa quinientos años atrás en la historia. Toda la localidad se volcó en la recreación teatralizada del histórico matrimonio segoviano entre Juan Bravo y María Coronel, una unión que se vivió con máximo fervor en la época, el 6 de agosto de 1519, y enorme ilusión en el día de ayer.
Los quinientos años que cumple esta boda fueron el acertado motivo para organizar una representación teatralizada, con el pueblo como escenario, acogida por todos los vecinos con ilusión y deseo. La Asociación Cultural y Deportiva Virgen del Castillo se encargó de representar el evento, con la participación de los lugareños que también quisieron sumarse a la obra, ataviados con trajes de época, muchos de ellos tejidos a mano solo para la ocasión.

El día comenzó con la apertura del mercado medieval, a mediodía, donde se pudo observar y adquirir productos típicos de la época. La exhibición de aves rapaces, pasadas las 18.30 horas, avisaba de lo que estaba por venir. Los protagonistas de esta multitudinaria boda llegaban al escenario de la unión, acompañados de su comitiva, recreando los pasos que dieron estos históricos personajes en su momento.

La representación duró alrededor de hora y media, iniciada sobre las 20.00 horas, con la participación de la asociación encargada de la parte más teatralizada, y de los vecinos de Bernardos, que no quisieron perder la oportunidad de sumarse a este histórico acontecimiento.

Al terminar la boda, fiel a la costumbre de cualquier celebración de esta índole, los asistentes al evento compartieron un refresco popular con los protagonistas de la recreación, en honor a los recién casados, quinientos años después de su ‘primer matrimonio’. La jornada finalizó con el concierto de Pablo Zamarrón.

Historia de las Familias

El matrimonio entre Juan Bravo y María Coronel fue todo un evento de relumbrón en su momento, consagrando la unión entre dos familias de nombre en Segovia, para lograr extender sus relaciones. Juan Bravo incluso intentó sacar más partido del enlace, exigiendo una mayor dote al padre de la novia, Íñigo López Coronel, hasta que se firmaron las capitulaciones en el 4 de agosto de 1519.

Un evento que se celebró en Bernardos y que señala la importancia que tuvo esta localidad, y el resto de pequeños municipios colindantes, en el papel que jugó la ciudad de Segovia en la histórica Castilla.

La familia Coronel fue una de las más intelectuales del momento, con una altura intelectual envidiable, que vivió la cultura en su máximo esplendor. Ejemplo de ello fue Pablo Coronel, presentado con suma importancia en la recreación ayer celebrada, quien participó en la famosa Biblia del Cardenal Cisneros, siendo académico de varias universidades de aquel tiempo.

Hoy domingo las celebraciones continúan, con la actuación de Collegium Musicum en la Ermita del Castillo, a las 20.00 horas, bajo el título de ‘Amor con fortuna’. Los actos no solo se circunscriben a este fin de semana, ya que el 10 de agosto se realizará una excursión a la ermita de Pinillos de Pestaño, un lugar en el que la familia Coronel tuvo muchas propiedades e influcencia durante la época. También continúa abierta al público la exposición sobre la familia Seneor Coronel en la sala de exposiciones del Ayuntamiento de Bernardos.