La talla original y la réplica en el taller de Graciano Panzieri. / E. A.
Publicidad

El 19 de marzo, poco después de la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus, se cumplieron 500 años de la colocación de la escultura de la Virgen del Acueducto en la hornacina situada en la zona más alta del monumento romano, con cara al Azoguejo. En 2019 se procedió a retirar esa talla original del siglo XVI, donada por Antonio de la Jardina, ensayador de la antigua Casa de Moneda del rey Enrique IV, que estaba sobre la Muralla en la zona del Corralillo de San Sebastián, y se colocó una réplica exacta. El Ayuntamiento de Segovia no quiere dejar pasar la oportunidad de conmemorar este quinto centenario y la concejala de Cultura y Turismo, Gina Aguiar, confía en que antes de que finalice 2020 se pueda inaugurar la musealización que se ultima en la Real Casa de Moneda.

Cuenta la edil del Grupo Socialista que se está trabajando tanto en el diseño de esa musealización como en la contratación y que por un lado se trata de que la escultura original pueda contemplarse en un espacio de la Casa de la Moneda y, por otro, desarrollar un programa interactivo para dar a conocer su historia, así como la de la imagen de San Sebastián que se encontraba en la hornacina de la parte oriental del Acueducto, con cara a la plaza de la Artillería y cuyos restos se conservan en el Museo de Segovia.

En la Junta de Gobierno Local que el Ayuntamiento celebró el pasado 3 de septiembre, se acordó una modificación presupuestaria por importe de 15.247,69 euros para llevar a cabo esa musealización.

Aguiar comenta que, aunque todavía está por determinar el lugar exacto donde se colocará la talla original, posiblemente se opte “por la zona de la escalera de caracol en la parte expositiva, con un pedestal, una iluminación personalizada; además se pintará el espacio”.

Paralelamente se trabaja en el proyecto virtual, interactivo, sobre las dos imágenes que han presidido desde el Acueducto la vida de los segovianos durante cinco siglos: “Cuándo se pusieron y por qué, quién hizo la donación, el oficio de los monederos, etc.”.

En este sentido, recuerda la concejal que “de alguna manera vuelve a la Casa de la Moneda –aunque no a la del siglo XVI–”.

Secciones

El proyecto interactivo se ha dividido a su vez en tres secciones. Una de ellas se ha planteado como una ventana al pasado, a través de una animación en vídeo sobre la historia de la escultura, su relación con el Acueducto y la figura del donante, Antonio de la Jardina.

La segunda sección es una recreación en 3D, también animada, del momento en el que el 19 de marzo de 1520 se alzó la pieza hasta la hornacina del monumento, a 20 metros de altura, recreando además como era el entorno en esa época, el sistema de andamiaje que se pudo utilizar, el manejo de la pieza, que pesa 1.200 kilos.

“Todo será posible, en parte, gracias a la documentación que se ha recogido con las técnicas fotogramétricas en 3D aplicada tanto a la Virgen como al propio Acueducto”, destaca Aguiar.

También está prevista una recreación volumétrica y de color –aplicando la policromía original de las imágenes en base a la documentación histórica que se conserva, tanto de la Virgen como de San Sebastián, con técnicas de modelado y pintura en 3D sobre los modelos fotogramétricos que se han hecho para ambas piezas.

En la web se mostrarán las dos estatuas en 3D con visores interactivos para que los visitantes puedan tocarlas, moverlas, acercarlas con un pantalla táctil y, quien disponga de un dispositivo móvil adecuado, podrá ver las piezas en realidad aumentada.

Por último, un vídeo recoge todo el proceso de replicación, así como la restauración de la imagen original de la Virgen. Todo el proyecto irá acompañado de contenidos en castellano e inglés.