Copia del privilegio de la fundación de la Casa de la Moneda. / EL ADELANTADO

El Archivo Histórico Provincial de Segovia presenta este mes como ‘tesoro oculto’ varios documentos de la Casa de la Moneda, que abarca desde una copia del privilegio de su fundación en 1455 hasta los documentos de las diferentes remodelaciones realizadas en ella a lo largo de su historia, como la realizada en el año 2002. Como motivo de las restricciones derivadas de la pandemia, el ‘tesoro oculto’ solo se podrá ver a través de la página web del centro.

La Casa de la Moneda funcionó durante siglos. Su finalidad era la acuñación de monedas de la Corona de Castilla, trabajo que se hacía en Segovia desde época romana y que el rey Alfonso VI recupera tras la Reconquista de Toledo. Sin embargo, la Casa de la Moneda como tal no se fundó hasta 1455 por el rey Enrique IV en la conocida como la Casa Vieja. El Archivo Histórico Provincial conserva una copia de este privilegio, copia realizada a principios del siglo XVII.

Años después, los Reyes Católicos, en 1497 determinaron que Segovia y su Casa Vieja sería una de las siete cecas autorizadas de Castilla. En esta ceca se acuñaba a martillo todas las acuñaciones de moneda de cobre, plata y oro, hasta la última de todas que data de 1681. En 1583, Felipe II crea otra fábrica de la moneda que trabajó simultáneamente con la de Segovia hasta 1730, año en el que se produjo el cierre de la Casa Vieja.

A finales del siglo XVI, la tecnología alemana comenzó a sustituir la acuñación por martillo por ingenios de laminación impulsados por ruedas hidráulicas. Las ruedas hidráulicas llegan a Segovia por un regalo que el Archiduque Fernando del Tirol realiza a su primo, Felipe II. Es entonces cuando se producen la remodelación de la Casa de la Moneda en su estructura, cuyas trazas básicas fueron otorgadas al arquitecto Juan de Herrera, famoso por su proyecto de El Escorial.

Dos siglos después, Felipe V centralizó las acuñaciones de oro y plata en Madrid y Sevilla, relegando el cobre a Segovia, donde se fabricaba todo el cobre hasta la mecanización de las cecas americanas en el siglo XVIII. Durante el reinado de Fernando VII, se realiza las últimas remodelaciones del edificio del Eresma, que permanecerá con este aspecto hasta su cierre en 1868, con la inauguración de la fábrica en Madrid.

La Casa de la Moneda comenzó su deterioro hasta que, en 2002, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Fomento emprendieron una remodelación total y su musealización para hacerlo visitable. De esta época, el Archivo conserva el proyecto de restauración donde, además de la intervención arquitectónica, se refleja la historia de un edificio que a lo largo de 400 años estuvo activo y sufrió cambios que lo adaptaron a cada época.