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Después de casi dos décadas representando a Segovia en las Cortes, Beatriz Escudero deja el Congreso con un sabor agridulce. En la mañana de ayer, recogía las cosas de su despacho en la Carrera de San Jerónimo consciente de cerrar una etapa de su vida en la que “no hay nada negativo, porque mi intención siempre ha sido trabajar por los intereses de Segovia y de los segovianos”, según sus propias palabras.

Al ocupar el número dos en la candidatura del PP al Congreso por Segovia, las posibilidades de salir como diputada eran bastante menores, aunque Escudero decidió aceptar el reto del partido y asumir en este caso que los votos al partido en la provincia no han sido suficientes para auparle de nuevo al Congreso.

La ahora exparlamentaria no tiene ningún reproche hacia su partido, al que agradece “sinceramente” la posibilidad que le ha dado para ejercer durante veinte años una actividad pública que “me ha permitido trabajar por la gente y conocer sus problemas”. “Mi mayor satisfacción es poder haber contribuido a mejorar siquiera un poco la vida de los segovianos, y esa es mi mayor recompensa” asegura Escudero.

Quienes la conocen, definen a Beatriz Escudero como una mujer trabajadora y luchadora y con ese espíritu afronta ahora una nueva etapa en su vida, en la que asegura seguirá a disposición del Partido Popular. “Cuando el partido me lo pida, allí estaré”, asegura, pero precisa que no espera ser asignada a ningún cargo de responsabilidad.

Ahora toca afrontar la vida fuera de la política y Escudero no cierra ninguna puerta para reorientar su carrera profesional en el ámbito de lo privado, pero aunque se aleja de la política, la política no se alejará de ella. En este sentido, señaló que el Partido Popular “ha demostrado en estos años que siempre que ha gobernado en las instituciones, ha mejorado la calidad de vida de los segovianos y ha sentado las bases del progreso de la provincia”.

En la cartera, quedan temas pendientes como el reto de la despoblación, en el que le hubiera gustado colaborar a desarrollar las políticas del PP en esta materia, así como el sinsabor de no haber alcanzado el apoyo suficiente para haber continuado trabajando en el Parlamento nacional por este y otros retos de futuro.

Escudero no ha sido la única política a la que las urnas le han vuelto la espalda. El diputado de Ciudadanos Eduardo Calvo y el senador socialista Javier Lucía engrosarán la pequeña historia del parlamentarismo provincial como los parlamentarios de menor permanencia en sus respectivas cámaras. En el caso de Calvo, la debacle del partido naranja le ha impedido regresar al Congreso como diputado por Segovia, mientras que el ascenso del voto del PP en la provincia le ha retirado el escaño en la Cámara Alta al actual alcalde de Valverde del Majano.