Rafael Álvarez y María Pía Ortega, directora del Aula de Cultura Hontanar. / KAMARERO
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Conociendo la historia se quiere más aquello donde se vive, donde se trabaja o de donde se procede. Esto, al menos, es lo que transmite Rafael Álvarez Rodríguez, cronista oficial de Villacastín y encargado de abrir ayer el ciclo de conferencias ‘Historia y patrimonio segovianos’ que organiza el Aula de Cultura Hontanar.

Durante alrededor de una hora, Rafael Álvarez repasó algunos de los hitos acaecidos en Villacastín “que demuestran la existencia de una historia de gran importancia desde la más remota antigüedad hasta nuestros días”, como él mismo se encargó de relatar.

“La historia de Villacastín no se puede desgajar de la historia general de España, es un todo en uno”, remarcó el cronista oficial, para quien episodios como el bandolerismo de finales del siglo XIX y principios del XX o la ocupación de la villa durante unas horas por parte de una columna republicana al inicio de la Guerra Civil -“hemos podido descubrir que su misión era atacar el Alto de los Leones por la retaguardia, afirmó Rafael Álvarez”- tienen una gran influencia sobre la vida y el desarrollo presente del municipio.

“La historia, para que no quede muerta, es importante investigarla desde el rigor académico y, sobre todo, difundirla correctamente. En el caso de Villacastín, más en concreto sobre su iglesia, hemos encontrado muchas cosas erróneas y por medio de publicaciones, conferencias o dirigiéndonos a diferentes páginas web hemos intentado aclarar muchos de los errores que se han producido”, aseguró el también coronel de Ingenieros, ya en la reserva.

Álvarez Rodríguez puso en valor el trabajo desarrollado por el servicio arqueológico provincial, que por medio de abundantes estudios y algunas tesis académicas han permitido recabar una gran cantidad de datos sobre la historia de esta localidad del suroeste de la provincia de Segovia.

El repaso de algunos de los principales hitos históricos de Villacastín dejó paso al enaltecimiento del patrimonio, “que revela una historia importante, y a su vez la historia nos conduce de forma irremediable al patrimonio”.

Así, el cronista oficial puso en valor los bienes inmobiliarios de la villa, destacando la iglesia “por su grandeza y su historia”, pero también los restos que se conservan de casas nobles o los dos monasterios, uno todavía habitado y otro desamortizado. Además, no dejó pasar la ocasión para mostrar ejemplos de portadas, escudos heráldicos “de los que se conservan una treintena, aunque más de la mitad pertenecen a la misma familia”, o una particular tipología de chimeneas “extraordinarias desde el punto de vista histórico y arquitectónico”.

Patrimonio humano

Pero más allá de lo que salta a la vista, en este caso los bienes inmuebles, Rafael Álvarez Rodríguez destacó el patrimonio humano, objeto de estudio actual. “Están apareciendo muchos personajes que demuestran que Villacastín tenía un acervo religioso extraordinario, al menos una decena de monjas de diversos conventos escribieron y una de ellas llegó a ser propuesta como beata”, explicó.

La conferencia, titulada ‘A la noble villa de Villacastín. ¡Guarde Dios Villacastín’, estuvo acompañada de la exposición de medio centenar de fotografías, que abarcaba desde la segunda década del siglo XX hasta la actualidad, en la que se hacía una comparativa entre el estado pasado y el actual de lo más notorio y significativo del patrimonio religioso y civil.

“Es una cuestión de vocación y amor por la tierra donde has nacido, una manera de profundizar en tus raíces”, sentenció Álvarez Rodríguez, quien se ha propuesto realizar una visita guiada en un fin de semana para poder enseñar la iglesia y el patrimonio inmobiliario más relevante del municipio.