Una de las pintadas realizadas en el adarve de la muralla. / El Adelantado
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El adarve de la muralla que corona el arco de San Cebrián amaneció este viernes repleto de importantes pintadas y grafitis de color rojo. El autor, un menor de 13 años, fue descubierto in fraganti y rápidamente denunciado a la Policía Nacional.

Tal y como ha explicado la concejala de Patrimonio Histórico, Clara Martín, al ser menor de edad no se le puede imputar ningún delito. Sus tutores legales, eso sí, deberán abonar una multa de 3.000 euros –la más alta posible por daños al patrimonio histórico– en cumplimiento de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana.

Las pintadas están siendo analizadas ahora mismo por los técnicos de la Concejalía y por el servicio de restauración de la Junta de Castilla y León para determinar la mejor manera de retirar la pintura y revertir el daño lo antes posible.