Un futuro muy presente

El segoviano David Arenal acaba de publicar su segunda novela futurista, en la que analiza el impacto de la globalización en la sociedad

El 14 de octubre, Arenal presentará su nuevo libro en la Biblioteca Pública de Segovia. / D.A.
El 14 de octubre, Arenal presentará su nuevo libro en la Biblioteca Pública de Segovia. / D.A.

Hay un sinfín de géneros literarios. Pero a él hay uno que le gusta especialmente. Le preocupa qué ocurrirá en el futuro. O, mejor dicho, en un futuro que le parece cada vez más presente. Al segoviano David Arenal no le gusta hablar de novelas futuristas: prefiere referirse a ellas como “novelas futuristas sobre la realidad presente”. Esto le parece una manera de explicar la sociedad actual dándole forma de ficción. Tal es así, que “llega un momento en el que es difícil distinguir la ficción de la realidad”, asegura.

“Impulsa al muchacho en nombre de viernes, en recuerdo del día en que su salvamento se había llevado a cabo. Le enseñé a pronunciarlo e igualmente le enseñé a llamarme Agus”. Así comienza su segunda novela futurista, “en honor” a una de las obras de Robinson Crusoe. De ahí que tuviera claro cómo debía llamar su libro: ‘Viernes no es mi esclavo’. Lo presentará el próximo 14 de octubre en la Biblioteca Pública de Segovia.

Para contar qué tema aborda en su nueva novela, tiene que aludir a la primera (2018). Al final de esta: “La humanidad se separa de la naturaleza”, relata. La segunda parte, ambientada en 2121, es una continuación. En ella se da el primer paso para llegar a un último escenario en el que los animales “se alejan del ser humano”.

Cuando escribe, se inspira en la sociedad actual. “Expreso mi visión de la evolución del mundo”, sostiene. Para él, esto es “una necesidad”. Arenal había escrito una obra de teatro, relatos y un guion de cine. Quería publicar una novela para llegar a la gente. “El presente va a una velocidad tan abrumadora”, añade, que se ha visto obligado a explicar los pasos que da la sociedad “para llegar a su final”.

Cree que ahora el ser humano sufre “una invasión de la globalización”, que manifiesta que está destruyendo una forma de vida que “en Segovia incluye su gastronomía”. De acuerdo con Arenal, ejemplo de ello es “el veganismo, que cada vez se impone más”.

Ganó un premio infantil de literatura con apenas 12 años. Este fue su primer contacto con este mundo. Tiene un local de venta de cartuchos de impresora. La literatura no es “un hobby”. La considera “una pasión” que no sabe hasta dónde le podrá llevar.

Está escribiendo su tercera novela. Ya piensa en hacer una cuarta sobre la despoblación rural. A sus 51 años, sueña con que lo lea cada vez más gente. Y con que, lo que considera que es el presente, sea todavía un futuro lejano.