La Semana Santa de 2022 ya es historia, y las páginas escritas por las cofradías a lo largo de los últimos diez días quedarán en los anales como las del resurgimiento del espíritu cofrade, que ha demostrado ser capaz de superar dos años de sufrimiento por la pandemia más otros dos por las inclemencias meteorológicas. Tras un espectacular Jueves Santo y un no menos intenso Viernes Santo, el Triduo Pascual en lo referente a actos religiosos y devocionales tuvo un magnífico colofón el Domingo de Resurrección con la Procesión del Encuentro que escenifica la alegría de la Pascua con la emotiva reunión de Cristo Resucitado con María.

Es la del Encuentro una de las procesiones de nuevo cuño incorporadas al programa por la Junta de Cofradías, y año tras año va ganando adeptos, lo que se traduce en una cada vez mayor presencia de público, teniendo en cuenta su especial idiosincrasia. El centro histórico es el escenario para el cruce de caminos entre el Resucitado y la imagen de Nuestra Señora del Rocío , que desde la Catedral y la Iglesia de San Sebastían partieron con una hora de diferencia para encontrarse en la Plaza Mayor.

Escoltado por los estandartes de las cofradías segovianas y con el acompañamiento musical de la Cofradía de la Esclavitud del Santo Cristo de la Cruz del Cristo del Mercado, la imagen de Cristo salía a las 11 de la mañana desde la seo segoviana para emprender un recorrido por las calles más próximas. Una hora antes, los costaleros de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío sacaban el trono de la Virgen del Rocío desde la iglesia de San Sebastián para realizar un intenso periplo por la zona oriental del centro histórico donde las ‘levantás’ en honor a las distintas intenciones de la hermandad se fueron sucediendo de forma muy emotiva. La banda de la Unión Musical Segoviana puso en este caso el contrapunto musical al traslado procesional.

Ya a su llegada a la Plaza Mayor, ambas imágenes emprendieron la coreografía que escenifica el encuentro frente a la Casa Consistorial. Antes, la alcaldesa Clara Luquero aceptaba el ofrecimiento de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío para ordenar la última ‘levantá, que quiso dedicar a las víctimas del Covid y al deseo del “fin de la barbarie” en Ucrania.

La pericia de los costaleros hizo posible que la Virgen realizara hasta dos reverencias ante la imagen del Cristo Resucitado, saludadas por la cerrada ovación del público que presenciaba el Encuentro, y algunos vítores dedicados al Rocío. Después, ambas imágenes se trasladaron para completar la procesión a la Catedral, donde fueron recibidas por el obispo de Segovia César Franco antes de comenzar la misa solemne de Pascua celebrada en el altar mayor.

En su homilía, y ante las autoridades locales y representantes de las cofradías, Monseñor Franco  destacó la importancia capital de la Resurrección como eje de la fe cristiana, y animó a los católicos de Segovia a vivir la alegría de la Pascua y trasladarla a propios y extraños.

De esta manera, cofradías y hermandades recogen túnicas y capirotes con el buen sabor de boca de haber podido disfrutar de una plena Semana Santa, y ya cuentan los días para  el próximo Domingo de Ramos, que en el año 2023 será el 2 de abril.