David Garcia Quijano mejor nota EBAU 3
David García Quijano, en un momento de la entrevista en la hemeroteca de El Adelantado de Segovia. / NEREA LLORENTE

Confiaba en ello. Pero no se lo esperaba. De hecho, toda su familia repitió el cálculo cuando salieron las notas de la EBAU “por si algo estaba mal” porque fue “toda una sorpresa”. En todos los casos, el resultado fue el mismo: un 13,99. “Sabía que iba a tener una nota alta, pero no tanto”, asegura el joven David García Quijano, quien ha conseguido la mayor nota en esta prueba en el distrito segoviano de la Universidad de Valladolid (UVa).

Realizó el examen en junio, fase ordinaria, y en modalidad de Ciencias, lo que no es nada fácil. “Me siento asombrado”, añade el alumno segoviano preuniversitario del Colegio Marista Nuestra Señora de la Fuencisla de Segovia. Sus asignaturas específicas fueron Dibujo Técnico y Física. Los buenos resultados en los diferentes exámenes de las materias le permitieron alcanzar un 9,99 en la fase general y un 13,99 al sumar la optativa.

Esto le permitirá comenzar sus estudios, en el próximo mes de septiembre, en la Universidad Politécnica de Madrid. Con casi un 14, tiene todas las puertas abiertas. Podría acceder al grado que quisiera. “Tengo pensado estudiar Ingeniería Aeroespacial”, declara el joven segoviano, quien esta misma semana ya ha rellenado la preinscripción para solicitar plaza. La nota de corte para entrar a esta carrera es un 12,362. Por ello, está “muy tranquilo” de que su primera opción vaya a ser la definitiva.

Familia de ingenieros

De padre segoviano y madre colombiana, David García nació en Santiago de Chile, pero pronto se mudó a la capital segoviana y comenzó sus estudios en el Colegio Marista. La apuesta por la ingeniería le viene de familia. Ha bebido de ella desde la cuna. Tanto su madre y padre como sus dos hermanos mayores son ingenieros o están en camino de serlo, aunque todos ellos de diferentes tipos: telecomunicaciones, industriales, civil, de caminos y, en tan solo unos meses, aerospacial.

De este modo, se podría decir que con esta elección de carrera universitaria, continúa la tradición familiar. “Decidí estudiar Ingeniería Aeroespacial este mismo año porque me gustan la Física y las Matemáticas”, confiesa. Aunque sabía que la nota para entrar a ella era alta, nunca tuvo presión. Alcanzó la única matrícula de honor de su promoción: “El curso me iba bien”, asegura.

No obstante, realmente “lleva siendo así toda la vida”, remarca uno de sus hermanos. “Los días de antes bromeábamos con que iba a tener un 14. Lo decíamos por decir, no porque fuera a ocurrir”, añade.Pero al final sucedió. No fue un 14 exacto, pero “un 13,99 suena casi mejor”, se enorgullece el estudiante segoviano.

David García estaba de vacaciones con sus amigos cuando salieron las notas el pasado viernes, 17 de junio. Su familia se enteró pocos segundos después por vía telefónica. Aunque en la distancia, fue un momento de celebración para todos. Sin embargo, tuvieron que pasar unos días hasta que la Universidad de Valladolid le comunicó que había sido la nota más alta en Segovia y una de las mejores de toda Castilla y León.

“Un examen más”

El esfuerzo en todos estos años ha sido constante. “No tenía un horario de estudio concreto ni nada, simplemente hay que llevar bien el curso”, resalta David García. “No deja de ser un examen de 2º de Bachillerato”, asevera. Por ello, a los jóvenes preuniversitarios que quieran seguir sus pasos y alcanzar una de las mejores notas les aconseja “hacer los exámenes tranquilos”. “Es una prueba de la que te hablan durante todo el curso y al final se queda en un examen más, totalmente normal, lo que da más seguridad”, defiende.

A su vez, el joven segoviano aprovechó la entrevista realizada en la hemeroteca de El Adelantado de Segovia para agradecer a su colegio y especialmente a sus tutores, Carlos y Bea. “Siempre han estado ahí cuando se les ha necesitado y han sido un apoyo fundamental durante el curso”, determina. Pero también quiso hacer un reconocimiento a su familia y hermanos mayores. “Me han motivado a sacar una nota más alta que ellos, lo que ya era difícil”, comenta entre bromas.

El próximo curso se mudará a Madrid. En sus palabras se percibe algo de pena, pero también ilusión y optimismo. “Estoy feliz de dejar atrás a una etapa. Después de tantos años viene algo nuevo, ya tocaba”, se alegra. Por el momento, los proyectos que tiene en mente son aprobar el carné de conducir y fiesta. “Mucha fiesta”, concluye.

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Ana María Criado (Segovia, 1998). Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid.