Un Carnaval de disfraces reciclados y primeras veces

La falta de tiempo obligó a la comparsa ‘Semaforito’ a reciclar disfraces de otros años. / NEREA LLORENTE
La falta de tiempo obligó a la comparsa ‘Semaforito’ a reciclar disfraces de otros años. / NEREA LLORENTE

Fue todo muy precipitado. Su idea inicial era muy distinta de lo que después ocurrió; pensaban juntarse un grupo de amigos, el mismo que se reúne los viernes -de ahí el nombre que más tarde escogerían, ‘El club de los viernes'-, con el único propósito de disfrazarse y pasar un buen rato. Estaban “cansados” de esta situación que hace ya dos años que se coló en todas las casas, y sentían la necesidad de “disfrutar”.

Pero el grupo fue creciendo y creciendo, hasta que pasó a estar compuesto por 25 personas, entre adultos y niños. Entonces decidieron ponerse en contacto con el Ayuntamiento y acabaron constituyéndose como comparsa, un proceso que han tenido que completar a toda prisa en tan solo dos meses. Enero lo dedicaron a la planificación y la elección del disfraz –finalmente escogieron como temática “el espacio”-, mientras que en febrero “se desató la locura”; se pusieron manos a la obra, llegó el momento de cortar, coser, decorar y elaborar los trajes.

Este ha sido el primer año que han vivido el de Segovia al otro lado, como protagonistas, y lo han hecho con un claro objetivo: “Queremos recordar que la vida sigue y que, por tanto, hay que seguir disfrutando”, asegura una de las impulsoras de ‘El club de los viernes', Alicia García.

Lo cierto es que esta agrupación se ha estrenado por todo lo alto y, recién llegados del más allá, dos representantes de estos “extraterrestres” lograron hacerse con el premio del Príncipe y la Princesa del Carnaval.

Su “poca experiencia” en esta celebración, contrasta con la de otras comparsas tradicionales como ‘Vacceos', fundada en 1985 y la más numerosa, que ha hecho una apuesta por las catrinas, el símbolo del Día de los Muertos mexicano, convertido en icono mundial.

Un año de transición

De igual forma, aunque la pandemia a punto estuve de teñir de negro, una vez más, su calendario, la incertidumbre y la indecisión pronto dejaron paso al alborozo y a la ilusión por no dejar “caer” el Carnaval. ‘Semaforito' tenía una “mezcla de emociones”, puesto que a la crisis sanitaria se unía hace apenas unos días una guerra que conmociona a la comunidad internacional, pero querían “echarse a la calle” para olvidar los problemas y, sobre todo, contagiar su alegría al resto de segovianos.

Hace cerca de 30 años que esta comparsa recorre la ciudad y, a pesar de que en años anteriores contaba con unos 50 integrantes, en esta ocasión ha visto reducir su número de componentes, al igual que ha ocurrido en el resto de agrupaciones.

‘Semaforito' coincide en algo más con ‘La Semifusa'; la falta de tiempo les obligó en esta ocasión a “reciclar” disfraces de otros años, por lo que han optado por representar a distintos países.

De igual forma, para ‘La Semifusa' este es un año de transición puesto que, hasta hace apenas unas semanas, creían que no podrían disfrutar de su ansiada fiesta de Carnaval, de ahí la “sorpresa” cuando el Ayuntamiento se puso en contacto con ellos para retomar esta tradición. “En 15 días no podemos hacer los trajes”, cuenta una de las fundadoras de la comparsa, Míriam Lucio, que llevaba un disfraz de 2006, cuando la temática fue el Carnaval de Venecia (‘Venecia, pero en plata').

La necesidad de prepararlo todo en poco tiempo, junto con las “bajas” que han tenido –han pasado de 45 a 19 componentes-, animó a ‘La Semifusa' a hacer algo “especial” en el 40 aniversario de la comparsa más antigua de Segovia, que recuperó el Carnaval en 1982. “Hemos decidido que cada uno escogiera el disfraz que quisiera de estos 39 años anteriores”, explica Lucio.

Pero, aunque pueda resultar extraño, no ha sido el disfraz el gran protagonista, sino la recuperación de una festividad que ha vuelto a copar de ilusión a la ciudad.