El instituto Andrés Laguna será sede de examen en la EBAU de julio. / NEREA LLORENTE
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Unos trescientos alumnos que han terminado los estudios de segundo de Bachillerato están recibiendo clases de repaso en sus institutos para preparar los exámenes de la Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) que se desarrollará los días 1, 2 y 3 de julio.

En las aulas de dieciséis centros del mapa provincial atienden las dudas de los estudiantes 147 docentes. Los profesores ayudan a repasar contenidos, explican lecciones que no han quedado claras en las sesiones online que se han llevado a cabo durante el confinamiento impuesto por la pandemia de Covid-19, y aclaran las particularidades de esta especial EBAU, que estará sometida de estrechas medidas de higiene y seguridad

Pero sobre todo, las sesiones presenciales, que comenzaron el día 12 de junio y terminan este martes 23, refuerzan la relación profesor y alumno, ayudan a templar nervios y contribuyen a dar seguridad a los aspirantes a entrar en la universidad, según han explicado varios docentes a esta redacción.

La participación de los alumnos en estas clases presenciales resulta ser menos de la mitad de la matrícula que se espera tener en las pruebas aún conocidas como la selectividad. En los cursos anteriores, la convocatoria de junio ha congregado a cerca de 700 estudiantes en las sede de exámenes que la Universidad de Valladolid habilita en Segovia.

Los profesores también precisan que la asistencia a las clases extraordinarias varía mucho según las asignaturas, ya que hay materias más teóricas que los bachilleres prefieren preparar en sus casas, mientras que las que requieren un desarrollo resolutivo y prácticas generan más consultas presenciales. En todo caso, las sesiones online se mantienen de forma paralela.

El reencuentro en las aulas ha estado rodeado de medidas de seguridad y una organización muy especial. Los estudiantes han tenido que comunicar previamente su intención de participar en este programa de refuerzo, precisando las materias para las que querían ayuda. Así se ha podido hacer y mantener un horario que evita la aglomeración de alumnos y profesores en los centros educativos.

Además, “las aulas están acondicionadas para mantener la distancia de seguridad y en el colegio hay carteles donde se recuerdan todas las normas a seguir y señales para que los alumnos entren y salgan por distintos accesos”, explican fuentes del centro marista Nuestra Señora de la Fuencisla. “Al terminar cada clase se desinfecta el aula”, precisan. 

Cada estudiante con su mascarilla

Las pruebas de acceso a la universidad (EBAU) se realizarán con uso obligatorio de mascarillas, mientras que los alumnos deberán guardar todos sus objetos materiales en bolsas transparentes, no podrán compartir material y deberán comunicar los síntomas compatibles con la COVID-19 que presenten.

Tanto los estudiantes como los trabajadores que participen en la organización de la prueba deberán entregar una declaración responsable asumiendo las normas marcadas por las autoridades sanitarias y educativas. Asimismo, todos deberán comunicar si tienen síntomas compatibles con la Covid-19 y, si es así, permanecer en sus domicilios. En el caso de los alumnos, no perderán el derecho de la prueba en convocatoria ordinaria.

Para favorecer la seguridad  se adelantará media hora la llegada de los alumnos con el fin  de organizar mejor la entrada a las aulas. Sólo los estudiantes y los trabajadores podrán acceder a las instalaciones, y lo tendrán que hacer, obligatoriamente, con mascarilla. Los alumnos deben presentarse en las sedes de examen el día 1 de julio a las ocho de la mañana, si bien la realización del primer ejercicio comenzará a las nueve.