Uccl critica el encarecimiento injustificado de los alimentos

La organización agraria asegura en su balance anual que el aumento de los precios durante la pandemia en los lineales no ha repercutido en los bolsillos de los agricultores y ganaderos

La organización agraria Uccl-Segovia ha criticado el desajuste entre el encarecimiento que experimentaron muchos alimentos durante la pandemia, y la congelación o caída de los que han percibido los productores. Así lo señaló ayer el presidente de este sindicato agrario, Juan Manuel Palomares. en la presentación del balance anual de la organización. “El aumento de los precios de muchos alimentos en los lineales no han tenido su reflejo en los precios que perciben los productores”, afirmó.

En su intervención, repasó la situación de cada sector agrario, así como la vida en el medio rural segoviano, donde tuvo un recuerdo para las víctimas del Coronavirus, y aprovechó para señalar que parte de las defunciones pudieron tener relación con los “recortes sanitarios” que se han llevado a cabo en los pueblos de la provincia.

Sobre el cereal reconoció que el año ha sido “bueno”. De hecho recordó que la cosecha de 2020 se puede calificar de “histórica” en producción. Criticó que se produjera una “enorme especulación” durante el verano, que tuvo su reflejo en los precios. De hecho se dio la paradoja de que en los puertos el precio era mayor que en el campo.

También el girasol ha tenido este año un precio y un rendimiento aceptables, con 1.200 kilogramos por hectárea. Sin embargo, otros productos agrarios se vieron más perjudicados por el cierre de la hostelería, como la patata, cuyo consumo está muy ligado al canal Horeca. La remolacha ha estado más afectada por cuestiones de la industria transformadora, que por la propia pandemia.

En materia ganadera, el ejercicio ha resultado muy dispar según el tipo de producción. Así, en porcino blanco, los precios se han visto estabilizados gracias al buen ritmo de las exportaciones. Sin embargo, la pandemia ha hecho mucho daño al productor de cochinillos, por tratarse de un alimento muy consumido en la hostelería, lo mismo que ha ocurrido con el porcino ibérico. Algo parecido le ha ocurrido al ovino de carne, donde el precio del lechal ha estado hundido, mientras que los animales grandes se han salvado por las ventas en el exterior.

En vacuno de leche, siguen desapareciendo ganaderos, aunque el volumen de producción creció un 1 por ciento. Pero en vacuno de carne las exportaciones no han compensado las caídas de consumo provocado por el cierre de la hostelería durante varios meses.

Moneda de cambio en la PAC

El presidente de Uccl-Segovia lamentó que los agricultores se hayan convertido en “moneda de cambio” en las negociaciones del Brexit y de la PAC, que llevan a cabo los países de la UE y que poco a poco disminuye las aportaciones a los agricultores y ganaderos. En relación a este asunto, Palomares mostró la postura de su organización a la hora de definir el concepto de ‘agricultor genuino’ para optar a las ayudas europeas. En este sentido recordó que debe cumplir con el requisito de estar dado de alta en la Seguridad Social Agraria, y que al menos el 25% de sus ingresos proceda de la actividad agraria.

También dio la bienvenida a la nueva Ley de la Cadena Alimentaria, aunque matizó que es preciso desarrollarla y hacerla cumplir a través de un observatorio de precios que marque los costes de producción, para que las grandes cadenas de distribución no vendan por debajo de costes, y rompan la estabilidad comercial.

Palomares lamentó la disminución del censo agrario que en Segovia ha pasado de 3.638 inscritos en la Seguridad Social en 2008 a los 3.227 de este año. Sin embargo matizó que la disminución ha sido aún más acusada (-19%) en Castilla y León.

Respecto a las cooperativas que están vinculadas a Uccl, como Mesenor y Glus-I, indicó que la pandemia ha hecho que algunos proyectos de futuro y de inversión se hayan quedado bloqueados.