La artista, junto a una de sus obras en la sala de exposiciones del Palacio Quintanar. / KAMARERO
La artista, junto a una de sus obras en la sala de exposiciones del Palacio Quintanar. / KAMARERO

El Palacio Quintanar presenta la doble exposición de Teresa Esteban. ‘Con las piedras, con el viento’ alude a un poema de José Hierro y ‘Hashima o la visión del vacío’ una pequeña isla que se encuentra en la Prefectura de Nagasaki que en 1887 la empresa Mitsubishi empezó a explotar la mina de carbón submarina que se encontraba debajo.

El proyecto escultórico ‘Con las piedras, con el viento’, tiene como propósito las canteras de piedra. Las canteras son un producto entre lo natural y lo histórico, lo orgánico y lo fabricado. La naturaleza se torna escenario de la imaginación, material para un paisaje de la Representación Artística. El título de la exposición alude a un poema de José Hierro. Como en otros títulos de mis proyectos artísticos, las resonancias literarias, musicales o cinematográficas acercan mi manera de ver las artes visuales al mundo que nos rodea, ‘El cielo protector’, ‘El cielo sobre Berlín’, ‘Hashima o la visión del vacío’.

El paisaje surge a medio camino entre la naturaleza y la cultura, articulando estructuras naturales y culturales cuyo reconocimiento depende en gran medida de la sensibilidad de la persona, los mecanismos de percepción o de interpretación. Cada persona se forja una idea distinta de un mismo paisaje natural, en consonancia con sus capacidades subjetivas de percepción, interpretación y apreciación. Recorrer un paisaje no es muy distinto, a veces, a visitar las galerías de paisaje de un museo.

‘Hashima o la visión del vacío’ se compone de dibujos realizados con técnica mixta sobre diferentes papeles de lija, en continua transformación. La isla Hashima es una pequeña isla que se encuentra en la Prefectura de Nagasaki. En 1887 la empresa Mitsubishi empezó a explotar la mina de carbón submarina que se encontraba debajo. La isla se superpobló y la empresa construyó sobre ella, casi en su totalidad, viviendas para los empleados y sus familias. Dejando en ella un extraño paisaje. En 1974, la empresa abandonó la explotación, por el petróleo. Los habitantes salieron en desbandada, con la promesa de otro empleo. Durante esos años los edificios de la isla se deterioraron, con el abandono y la salinidad. En el año 2015, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad. La isla se puede visitar y se están consolidando las ruinas.

El título de la exposición alude al ensayo de Marguerite Yourcenar sobre el escritor Yukio Mishima, ‘Mishima o la visión del vacío’. La época que retrata este libro sobre la figura del escritor y la época del gran desarrollo de esta isla son coetáneas y reflejan sentimientos similares.

Teresa Esteban nació en Madrid y desde el comienzo de sus estudios de Bellas Artes, supo que su carrera estaría orientada a la escultura, disciplina por la que obtuvo su doctorado en 1992 en la Universidad Complutense de Madrid. La artista lleva realizando exposiciones individuales desde el año 95, además de participar en exposiciones colectivas, y su trabajo ha sido reconocido con multitud de galardones dentro y fuera de España. Ha desarrollado su obra como un diálogo directo entre la arquitectura y la escultura, tomando como inspiración a su trabajo, ciudades como Berlín, la arquitectura árabe o las ruinas de la isla abandonada de Hashima. El paso del ser humano por el mundo, la forma en que transforma el espacio, queda reflejada en la las esculturas de Teresa Esteban.