Tan solo 40 municipios de la provincia cuentan con una sucursal bancaria

Desde el 2008 se han perdido cerca de una centena de oficinas dejando a cerca de 34.000 segovianos sin un banco cercano al que acceder en caso de necesitar sacar dinero o realizar alguna gestión

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El cierre de las oficinas bancarias se debe en gran parte a la crisis y a la perdida de población en los núcleos rurales en los últimos años./ E.A.
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Entre 2007 y 2008 España comenzó a verse sumida en una crisis económica que aunque se da ya por finalizada a día de hoy sigue teniendo importantes repercusiones en la sociedad española. Una gripe que se ha quedado en un constipado del que parece que te has recuperado pero te deja unas secuelas de las que todavía no has podido recuperarte, así ahora que estamos en invierno más te vale abrigarte bien si no quieres volver a recaer con más virulencia que antes.

Once años después de aquella histórica imagen de los cientos de empleados de Lehman Brothers saliendo, caja en mano, de la sede del tercer banco más importante de Estados Unidos. Y si en gigante norteamericano tuvo consecuencias, Castilla y León también notó ese terremoto financiero.

La crisis dejó Cajas de ahorros en quiebra, fusiones, absorciones y un sinfín de ajustes y reestructuraciones que han dejado en la comunidad 2.500 sucursales bancarias menos que antes de la crisis. O lo que es lo mismo, la región ha perdido cuatro de cada diez oficinas desde el comienzo de la crisis.

Castilla y León es la comunidad autónoma más desatendida de España en cuanto a oficinas bancarias físicas, ya que es la que concentra el mayor número de pueblos en los que ya no hay ninguna sucursal, 1.777 municipios, el 79 por ciento del total.

Y esto afecta al 15,1 % de la población castellanoleonesa, que es también el mayor porcentaje de las diecisiete autonomías españolas, según un reciente informe del Banco de España, que añade que esta ausencia de oficinas afecta en total a 4.196 pueblos, que son el 52 % del total y 627 más que en 2008, antes de la crisis.

La comunidad vive una auténtica “desertización financiera”, pero es que mirando por provincias los datos son menos halagüeños todavía. Cada vez las oficinas son más grandes y se concentran en los núcleos urbanos, olvidándose de los pueblos que cada día pierden algún banco.

De los 209 municipios con los que cuenta la provincia de Segovia 169 no cuentan con una oficina bancaria, o lo que es lo mismo, tan solo 40 de ella si que cuentan con una. Si traducimos esto a porcentajes veríamos que un 80% de los municipios segovianos no cuentan con oficina. Fijándonos en población, la provincia de Segovia tiene más de 153.000 habitantes y el cierre de oficinas hace que 33.252 segovianos no cuenten con este servicio, principalmente en los pueblos de la provincia. es decir que más de un 20% de la población no tiene a su disposición una oficina si no es acercándose a la capital o un pueblo cercano que si disponga un cajero si es que además tiene uno la suerte de que sea de su banco.

En el año 2008, con el inicio de la crisis, Segovia ya contaba con 156 municipios sin oficina bancaria, pero con el paso de los años esta cifra ha ido aumentando hasta los 169 que hay hoy en día. El periodo más duro entre el 2012 y el 2016 cuando había 157 municipios sin oficina y a la lista se sumaron otros 10. En total en este periodo cerca de 9.000 segovianos se quedaron si acceso a alguna oficina bancaria, acentuando la llamada “desertización financiera”.

El autor del estudio de la FINE, José Manuel García Diego, destaca, que la “exclusión financiera no se queda sólo en la desaparición de oficinas”, sino que también se pone de relieve en la dificultad de acceso a los servicios bancarios, ya que la mayoría de la población española no es usuaria de banca digital y “los que sí la utilizan viven en grandes ciudades, pero no en entornos rurales con limitaciones para acceder a internet y con población más envejecida” -más del 30% de los residentes en estos enclaves supera los 65-, con una doble “discriminación” hacia esa España vaciada.

Así, señala el estudio que las zonas “más desbancarizadas, es donde existe la menor cobertura, requisito para poder utilizar la alternativa banca digital”. Sin banco físico ni internet “se quedan sin dinero en efectivo, sin saber el estado de sus cuentas y sin posibilidad de acceso alternativo a las mismas”.

Por el momento la situación no tiene visos de mejorar y mientras la España vaciada no tenga mayor visibilidad más y más oficinas se irán perdiendo en los municipios concentrándose todo en los grandes núcleos urbanos.