Imagen de la entrega de las piezas al Museo de Segovia. / Kamarero
Imagen de la entrega de las piezas al Museo de Segovia. / Kamarero
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Los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el Alcázar de Segovia durante los últimos cuatro años han permitido ampliar al arco cronológico de ocupación del sitio, de acuerdo a las explicaciones ofrecidas por el responsable de dichas intervenciones, Ricardo de Cáceres, quien aunque evitó entrar en detalles, dado que las investigaciones están en curso, sí dijo con claridad que en el espolón donde se asienta la fortaleza y sus jardines colindantes han aparecido indicios de diversas épocas, demostrativas de la presencia humana desde inicios del primer milenio antes de Cristo hasta los siglos III y IV después de Cristo.

El arqueólogo hizo estas declaraciones ayer, en el acto de entrega al Museo de Segovia de materiales hallados en esos trabajos arqueológicos. El director de la Academia de Artillería y alcaide del Alcázar, el coronel José María Martínez Ferrer, fue quien formalizó dicha entrega, en cumplimiento de la legislación vigente, siendo el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, quien recibió las piezas.

En su intervención, el coronel Martínez Ferrer recordó que “conservar la herencia de nuestros antepasados es una obligación moral y legal”, y máxime para una institución como el Patronato del Alcázar, entre cuyas misiones figura la protección artística del monumento y divulgar su patrimonio. El alcaide de la fortaleza sostuvo que el Museo de Segovia “es el mejor sitio donde pueden estar custodiadas [las obras de arte entregadas]”, advirtiendo a continuación que esas piezas —31— son “una pequeña muestra” de los hallazgos, anticipando que se depositará más material, ahora en proceso de estudio. En ese sentido, el Patronato del Alcázar se comprometió a entregar próximamente un inventario del material arqueológico hallado, junto con un informe-memoria final de las diferentes actuaciones llevadas a cabo en los últimos cuatro años.

Por su parte, De Cáceres quiso concretar que el material entregado es fruto de las intervenciones vinculadas a tres proyectos de restauración diferentes promovidos por el Patronato del Alcázar. El primero de estos proyectos, denominado ‘Restauración de fachadas del costado sur del Alcázar’ se llevó a cabo en 2014. En esa intervención aparecieron, como piezas más destacadas, un fragmento de un escudo orlado y la parte inferior de una pilastra —ambas del siglo XVI—.

A continuación se ejecutó el segundo proyecto, centrado en la zona sur de la muralla. En esa intervención, que inicialmente contemplaba el control arqueológico del movimiento de tierras, apareció un postigo desaparecido de la muralla de Segovia, bautizado como ‘Postigo de Palacio’, lo que obligó a De Cáceres a solicitar un permiso especial para llevar a cabo una excavación de mayor calado. En los consiguientes sondeos, tanto en el exterior como el interior de la muralla, se documentaron varios niveles de uso y material arqueológico de la I Edad del Hierro. De igual forma, se detectaron tramos de muralla no catalogados.

De este segundo proyecto, la pieza ‘estrella’ ayer entregada al Museo de Segovia es un pebetero o incensario elaborado a mano.

Finalmente, el tercer proyecto — el más reciente— ha trabajado en la muralla norte, la bajada del revellín y la muralla baja o muro de contención. De esa zona, ayer se depositaron en el Museo de Segovia un fragmento cerámico, que bien podría ser una antefija —pequeño adorno vertical que se colocaba en los tejados—; una inscripción funeraria romana, en perfecto estado estado de conservación; y un ara votiva también romana.

Tras las explicaciones de De Cáceres, el director del Museo de Segovia, Santiago Martínez, informó que las piezas recibidas serán catalogadas y restauradas, para garantizar su conservación. De igual forma, se llevarán a cabo actividades divulgativas de las mismas, comenzando por la inclusión de una de ellas, el antedicho ara votiva, como ‘Pieza del Mes’, en concreto de mayo. Martínez manifestó que dicha pieza se hallaba empotrada en la muralla, formando parte de la cimentación de la muralla cristiana. El ara votiva estaba dedicada a una divinidad, todavía desconocida, y posiblemente fuera tallada en el siglo I después de Cristo.

La Plaza de la Reina Victoria Eugenia, próxima meta
La remodelación de la Plaza de la Reina Victoria Eugenia es el próximo objetivo del Patronato del Alcázar, como ya se anunció hace varios meses. Tal intervención, que previsiblemente comience este año, pondrá en alerta a los arqueólogos, toda vez que allí se situaba la antigua Catedral de Segovia. El alcaide de la fortaleza, José María Martínez, quiso ayer aclarar que el Patronato del Alcázar “no realiza campañas de excavación específicas” pero si en el transcurso de su ‘Programa de Obras y Rehabilitación’ aparece algún resto de interés se procede a realizar un sondeo. El proyecto para remodelar la Plaza de la Reina Victoria Eugenia “no está todavía definido”, si bien desde el Patronato del Alcázar se tiene claro su intención de que ese espacio “no se quede como está ahora”.
En otro orden, el coronel Martínez consideró “complicado” abrir al público las zonas de la muralla restauradas, pero dejó entrever su intención de mostrar más zonas de la fortaleza a los visitantes.