Fran Cabanillas ha dirigido a una representación de la banda de la Unión Musical durante la interpretación del Villancico. / Nerea Llorente
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Muchos fueron los segovianos que se han acercado esta mañana a la Plaza Mayor para celebrar la fiesta del patrón de la ciudad, San Frutos. También en la Catedral se completó el aforo, limitado por las medidas de distanciamiento social que exige la situación sanitaria. No hubo renuncia a la tradición aunque sí se tuvo que adaptar a las circunstancias.

Es verdad que nada, o casi nada, ha sido como hace un año y tampoco la meteorología ha ayudado. Ha sido una mañana desapacible, con rachas de viento interrumpidas por chubascos de lluvia. Sin embargo, cual milagro, que señalan hasta los más incrédulos, a la una de la tarde, cuando estaba prevista la interpretación popular del Villancico de San Frutos en la elipse de la Plaza Mayor, ha habido una tregua de más de media hora, el tiempo suficiente para cumplir con esta tradición amoldada a la pandemia.

Hace meses que la normalidad que conocíamos ha quedado en muy segundo plano. Sirva como muestra que en la entrada a la Catedral, junto a la pila de agua bendita, hay un dispensador de gel hidroalcohólico.

La festividad de San Frutos, que durante décadas estuvo apagada y muchos segovianos aprovechaban para salir a hacer compras en Madrid o en otras provincias limítrofes, había recuperado esplendor o, al menos, una serie de actividades y tradiciones, como el propio Villancico, gozan de gran popularidad.

Sorpresa y novedad

El obispo de Segovia, César Franco, ha mostrado alegría por la celebración al inicio de su homilía durante la misa solemne que en honor al patrón se celebró desde el mediodía en el principal templo de la ciudad, donde cobró protagonismo la música coral, con una interpretación del Villancico, en este caso casi al inicio del oficio religioso, para sorpresa de los asistentes, con dos niñas solistas como novedad, las cuatro voces mixtas, y el acompañamiento del soberbio órgano recién restaurado, que suplió de manera elegante a la orquesta que todos los años forman músicos segovianos y ciudadanos con conocimientos musicales.

Preguntado monseñor Alfonso M.ª Frechel por si estaba previsto de antemano, ha contado que prácticamente se ha tratado de una improvisación de pocos días. «No se podía quedar san Frutos sin su villancico en la Catedral, que es su lugar propio», aseguró el emérito deán presidente y prefecto de Música del templo catedralicio.

En 1874, el entonces organista de la Catedral, Antonio Hidalgo, elaboró la pieza de lo que hoy se conoce como Villancico a San Frutos, aunque ya se cantaba desde tiempo atrás con diferente música pero idéntica letra. En la actualidad, la tradición marca que la pieza sea interpretada por una ‘voz blanca’ acompañada por coro y orquesta. La peculiaridad se encuentra en el coro, pues está abierto a la participación de cualquier segoviano que quiera rendir un tributo al patrón.

Monseñor Franco ha recaldado la relevancia de esta celebración cristiana, de la necesidad de consuelo en este tiempo de pandemia, así como “del aliento y la presencia de los demás”.

Leyre Matesanz Plaza y Chloe Baeza Sanz son los nombres de las dos niñas, integrantes de la Escolanía de Segovia, que han protagonizado también la interpretación del Villancico en la Plaza Mayor, en este caso con una representación de la banda de la Unión Musical Segoviana, dirigida por Fran Cabanillas.

El espacio de la elipse se ha distribuido en cuadrícula para mantener la distancia interpersonal durante este acto, al que siguió la interpretación del Himno a Segovia.

“Feliz día de San Frutos”, ha repetido una y otra vez la alcaldesa a quienes se han acercado después a saludarla. Antes ha transmitido este mismo deseo a todos los presentes en la Plaza Mayor con la ayuda de un micrófono desde un escenario apéndice del quiosco de música “Cuídense mucho”, ha apostilado la regidora.

Al bajar a la elipse ha confesado a El Adelantado estar “profundamente emocionada porque hemos podido cantarlo a pesar de todo y en un espacio abierto para evitar riesgos pero hemos podido hacerlo… Son nuestras tradiciones. Veo que en la Plaza hay mucha gente pero todo el mundo lleva su mascarilla, no vemos ni a una sola persona que no la lleve. Los segovianos somos cumplidores, somos serios y en toda la pandemia, en el peor momento hemos cumplido con las normas”.

Es la segunda vez que la Plaza Mayor acoge la interpretación del Villancico de San Frutos, después de octubre de 2003, con motivo de la exposición de ‘Las Edades del Hombre’ en la Catedral.

El Ayuntamiento quiere mantener las actividades culturales y mañana lunes, día 26, el programa festivo continúa, al ser día no laborable en la capital, con pasacalles y una función de títeres en La Cárcel.

Los segovianos no renuncian a la tradición del día de San Frutos
El calendario solidario de San Frutos, a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer y editado por el Ayuntamiento con ilustraciones de Mónica Carretero, está teniendo éxito. Mesa de la Aecc, esta mañana a la puerta del Ayuntamiento.

GALERÍA: IMÁGENES DEL DÍA DEL PATRÓN EN SEGOVIA