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Ramón Serichol posa junto a su todoterreno en la tarde de ayer, en medio de la nevada. / EL ADELANTADO
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A bordo de su impresionante Jeep Grand Cherokee, Ramón Serichol no teme la llegada de la nieve. Los 5.900 centímetros cúbicos del motor V8 de su vehiculo todoterreno, que en 1998 fue considerado por la crítica el más rápido del mundo, sus espectaculares neumáticos de invierno y su propia pericia al volante le permiten transitar por las heladas carreteras cubiertas de nieve sin mayor problema; pero para este joven empresario segoviano dedicado a la carpintería metálica eso no es suficiente.

El pasado 25 de enero, Serichol puso a prueba la eficacia de su vehículo y su propia experiencia al volante a favor de los conductores sorprendidos por la fuerte nevada en la N-110 a la altura de Tejadilla, donde la fuerte nevada y las condiciones de la calzada convirtieron este tramo en prácticamente intransitable.

La ayuda prestada por este conductor a sus conciudadanos le ha valido el reconocimiento con uno de los diplomas honoríficos que la Policía Local entrega con motivo de la celebración de su fiesta anual a las personas o instituciones que colaboran con el cuerpo en cualquiera de sus facetas, significando con este diploma la importancia de la colaboración ciudadana en episodios puntuales como las recurrentes nevadas que este año está dejando el invierno en la capital.

Serichol -que junto al pastelero Jesús Manso y al maestro de fotógrafos Ángel Román Allas recibirán esta distinción honorífica en el acto que la Policía Local celebrará mañana- reconoce estar “gratamente sorprendido” por esta distinción, que le fue comunicada hace algunos días por la propia alcaldesa Clara Luquero, aunque asegura con modestia que la intervención que le ha valido el diploma “es algo que cualquier persona podría haber hecho igual que yo”.

Recuerda el día de la nevada como una jornada de “mucha tensión”, donde el progresivo empeoramiento de las condiciones de la calzada hizo prácticamente intransitables los accesos a la capital durante algunos momentos. Así, al llegar con su vehículo desde su empresa ubicada en Abades a la capital observó los problemas generados en la subida de Tejadilla hasta el Hospital General, donde los vehículos comenzaban a cruzarse en la carretera invadiendo el carril contiguo con el consiguiente riesgo de accidente.

“Yo logré con mi coche subir hasta arriba y desde allí comencé a remolcar a algunos coches y a ayudar a otros a que se incorporaran a su carril -explicó- . También lo hice con una patrulla de la Policía Local, que tras salir de la zona, comenzó a coordinar el tráfico con la ayuda que pude prestar”.

Sin mirar el reloj, durante dos horas Serichol ejerció como ‘ángel de la guarda’ de los conductores bloqueados en la zona con la potencia de su vehiculo como arma más efectiva y con el único objetivo de ser “lo más ágil posible” para resolver la complicada situación. “Lo único que me duele es que en el tiempo que estuvimos sobre el terreno vi pasar algún vehículo todoterreno que hubiera podido prestar apoyo y no lo hizo, pero en mi caso si me volviera a pasar , volvería a hacer lo que hice sin dudar un momento”.

Pese a su experiencia como conductor de todoterreno -que comparte con un grupo de amigos dedicados también a echar una mano en este tipo de situaciones-, asegura que la mejor recomendación en este tiempo de nevadas y hielo es “quedarse en casa si no es necesario salir a la carretera, y si hay que salir, hacerlo bien equipado con cadenas, neumáticos de invierno y ropa adecuada , y consultar siempre las previsiones meteorológicas y de tráfico para conocer bien el estado de las carreteras”.