Los diputados socialistas, mientras desde el Equipo de Gobierno les reprochaban la actitud de Sánchez.
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A menudo los plenos municipales y provinciales pierden su interés por estar envueltos con mociones de política nacional. Pero el que se vivió ayer en la Diputación contó con sendas mociones que llevaron casi al sonrojo a los diputados socialistas. Tuvieron que escuchar, cabizbajos las reprimendas del Equipo de Gobierno, que aprovechó la situación que se vive estos días en el panorama nacional, para intentar ridiculizar y sacar lo menos honorable del  Gobierno de coalición que ha realizado el PSOE.

PP y Cs presentaron sendas mociones en las que pedían al Gobierno de Sánchez anular sus acuerdos con ERC y Bildu, por cuanto suponen “romper la unidad española”, y provocar diferencias  entre ciudadanos de unas comunidades y otras. El portavoz del PP, José María Bravo, y el de Cs, Ángel Jiménez, se regodearon en sus discursos obligando a los socialistas a tener que escuchar frases de los partidos nacionalistas sobre el “autoritarismo del Rey”, “la necesidad de modificar el ordenamiento jurídico”, o la poca importancia que para ellos tiene la gobernabilidad de España, y ahora son socios de Gobierno.

Ante tales reprimendas, los socialistas segovianos pidieron que  se retiraran las mociones por considerar que la Diputación no era el foro adecuado para debatir estas cuestiones. Pero, por más que insistió el portavoz socialista, Máximo San Macario, no se admitió su sugerencia y se votaron. El debate se tensó hasta el punto de que San Macario sugirió no cuestionar la españolidad de sus compañeros. Llegaron a emplearse palabras como “nazis” o “ultraderecha”, como símiles de las actitudes de unos y otros. Pero prevaleció la moderación de los diputados y se compartieron las disculpas.

Finalmente se impuso la disciplina de partido en la bancada de la oposición. Los diez diputados socialistas votaron en contra de las mociones de PP y Cs.  Su mayoría hará que institucionalmente la Diputación reproche la actitud de Pedro Sánchez, sus pactos de Gobierno y pedirán que se retracten los nacionalistas de sus declaraciones que, a su juicio, son ofensivas para la Corona y para instituciones como la Justicia.

Unidad para endurecer la ley sobre las casas de juegos

 El pleno aprobó por unanimidad la moción del grupo socialista sobre la necesidad de endurecer la regulación del juego. La propuesta socialista concitó el consenso del resto de grupos aprobándose definitivamente un texto de modo que la Diputación instó a la Junta de Castilla y León a cambiar la Ley Reguladora del Juego y las Apuestas asegurando un análisis de la misma y pudiendo incorporar aspectos como un mayor control de los horarios, aumento de las distancias a lugares públicos frecuentados por jóvenes y menores, programas de prevención.

La moción, defendida por el diputado socialista, Samuel Alonso,  alcalde de La Granja, donde se trata de implantar un nuevo negocio de este tipo, instará al Gobierno a regular de manera más restrictiva la publicidad de juegos de azar y apuestas online con criterios homogéneos en todas las comunidades y a reorientar las tasas de gestión e informar de la peligrosidad de la ludopatía con programas de prevención. Samuel Alonso destacó que el texto aprobado recoge también la solicitud a la Junta para que paralice las licencias que estén en curso y no concedidas a fecha 29 de enero de 2020, hasta que no haya una revisión de las leyes correspondientes.

La única moción que no salió adelante fue la presentada por el PSOE que pedía una convocatoria para adjudicar equipamiento mobiliario para espacios urbanos.