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La Virgen de la Fuencisla descansa ya en su lugar de honor en el retablo del santuario que le da cobijo desde hace siglos. Han sido diez días de ausencia en los que la Catedral, casa común de los segovianos, ha albergado en su altar mayor a la patrona de Segovia para celebrar el novenario y conmemorar la fiesta más sobria y menos brillante que se recuerda en su historia. Las medidas sanitarias marcadas por el coronavirus han hecho que este año sólo unos pocos centenares de segovianos hayan podido participar directamente en los actos religiosos y devocionales organizados por  la Real Cofradía titular, cuyos responsables, en estrecha colaboración con el Cabildo Catedral, han extremado hasta el detalle el  control del aforo y el resto de recomendaciones y exigencias marcadas por las autoridades sanitarias.

Así fue también en el acto de despedida a la patrona de Segovia,  donde tras el rezo del Santo Rosario, la imagen de la Fuencisla fue bajada del altar por una escuadra de honor del Cuerpo de Bomberos, para posteriormente ser trasladada a la entrada del presbiterio de la Catedral. Antes de ser bajada, el obispo de Segovia César Franco pronunció la última plegaria a la virgen, en la que en primer lugar solicitó su intercesión para “liberar al mundo de este mal que tantas vidas se ha llevado, tantos enfermos ha causado y por el que tantas personas y tantas familias padecen”. También pidió su intercesión para conceder “responsabilidad” a los ciudadanos para “respetar las leyes y disposiciones pensadas para el bien común”, y que cada ciudadano “se sienta hermano y supedite su interés particular al de todos”.

En su plegaria incluyó también una mirada a la situación política y social, y pidió a la virgen “prudencia y sabiduría” para los gobernantes para que sus  esfuerzos “dejen a un lado intereses partidistas y se vean recompensados con el fin de la pandemia”. Además, señaló también la necesidad de que políticos y ciudadanos “trabajemos por el bien común superando las legítimas diferencias y poder superar la crisis económica y otras crisis institucionales”.

Monseñor Franco tuvo también un recuerdo para los refugiados e inmigrantes , para quienes pidió el apoyo político y social que les permita “sobrevivir con dignidad y contar con normas acorde a los derechos que les son propios”.

El obispo pidió también la intercesión de la Fuencisla para Segovia , para la que pidió “fortaleza, fe  y caridad” con las que poder hacer frente a la “debilidad y apatía de nuestras comunidades”, así como la ayuda para las familias, los jóvenes, las personas mayores y con discapacidad en toda la provincia.

Tras  la plegaria, una escuadra del cuerpo de Bomberos procedió a bajar la imagen de la virgen desde el altar mayor de la Catedral, para entregársela a las camareras de la virgen, que la depositaron en andas en un pequeño pedestal a  la entrada del presbiterio.

Tras la interpretación al órgano del himno nacional, el grupo de danzas ‘Emperador Teodosio’ bailó ante la patrona dos piezas, una seguidilla y una jota, dedicadas a la Virgen, y el acto concluyó con una breve procesión por la Vía Sacra hasta la sacristía de la Capilla del Santísimo.

Allí, las camareras de la patrona de Segovia prepararon la imagen para su desplazamiento hasta el santuario, que se realizó de forma privada y discreta en un vehículo privado, dando de esta manera final a un novenario con sabor agridulce para los devotos de la patrona de Segovia.

 

“Ha habido personas que lloraban por no poder entrar”fuen

 

No ha sido un año fácil para la Real Cofradía de La Fuencisla. El coronavirus ha impactado de lleno en el trabajo que año tras año desarrollan para que el novenario tenga la brillantez que merece la patrona de Segovia, y en esta ocasión ha habido que trabajar más por la seguridad y el cumplimiento de los protocolos sanitarios que por la organización de los cultos religiosos y los actos devocionales.

“Ha sido una  novena rarísima”, reconoce el presidente de la Real Cofradía Julio Borreguero, que no dudó en alabar la actitud positiva de los devotos  “que han comprendido lo que eran las normas sanitarias y no han puesto pegas”. “Sólo puedo dar las gracias a los segovianos que se han quedado a la puerta incluso a las siete de la mañana –explicó Borreguero- y algunos de ellos lloraban por no poder entrar, pero han sido conscientes de la situación”.

A partir de mañana martes, el santuario de La Fuencisla albergará el ‘Novenario de los Sexmos’, que se prolongará hasta el 7 de octubre, y que contará con las mismas medidas de control de aforo y distancia aplicadas en el novenario que concluyó este domingo.

GALERÍA FOTOGRÁFICA del acto (pincha aquí)