Estudiantes de la asignatura “Publicidad e igualdad” con el cooperante y miembros de la ONGD Aida. Alberto Morala.

El cooperante Dionisio Rodríguez, junto al técnico de proyectos Alberto Tortosa, la coordinadora de la ONGD Aida, Maite López Presa, y la directora de comunicación de la ONG, Paula Sánchez -Alciturri, relatan esta semana en la Universidad de Valladolid la experiencia de un proyecto de cooperación en Senegal basado en la creación de huertas, dentro del programa de voluntariado para funcionarios de la Junta de Castilla y León. Por una parte, las organizaciones solicitan perfiles concretos para participar en sus proyectos y por otra, los funcionarios que quieren vivir la experiencia presentan su CV. Ese fue el caso de Dionisio, veterinario de la Junta. El trabajo de seleccionar los perfiles que encajan con las necesidades de las ONGD se realiza de forma conjunta entre la propia Junta y las organizaciones. El resultado: un voluntario/a viaja durante un mes al país del sur a conocer de primera mano otras realidades, colaborar y, lo que es más importante, compartir la experiencia a su vuelta.

“He colaborado en la instalación de cuatro centros de transformación de cereales en la región de Kolda. Senegal es un ejemplo de tolerancia, de respeto a lo diferente”, comentó Rodríguez. AIDA apoya una red de huertas comunitarias gestionadas por mujeres en la zona transfronteriza entre Senegal y Guinea Bissau. En cuatro de estas huertas se han construido, con fondos de la Junta de Castilla y León, pequeñas unidades de transformación y almacén con máquinas de molienda y descascarillado para maíz, cacahuete y arroz para que la población, participe o no de las huertas, pueda llevar su producto. Después pueden venderlo a la unidad de transformación o disponer de ello para uso personal o venta. Es una manera de facilitar el trabajo físico de las familias.

Tortosa explicó el reto de implementar medidas higiénico-sanitarias en el uso de estas unidades y el trabajo diario con el personal local de las organizaciones de base con las que AIDA colabora en el país africano y con los comités de gestión de cada una de las huertas. Además, han formado a la comunidad sobre las enfermedades de transmisión animal más comunes y cómo evitarlas.

Profesorado del Campus de Segovia, vinculado al Observatorio de Cooperación al Desarrollo, integra la educación y comunicación en cooperación internacional en la formación curricular de los grados. En esta línea de compromiso social, la Facultad ha desarrollado diversas colaboraciones con la ONGD AIDA, cuya misión es “promover el desarrollo integral de los pueblos y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades más desfavorecidas, buscando siempre contribuir de la manera más eficaz y eficiente posible a la acción general contra la pobreza”. El trabajo pone n énfasis especial en la igualdad de hombres y mujeres, la sostenibilidad medioambiental y la coordinación con otras instituciones públicas y privadas.