Sembrar para sembrar

La Red de Semillas de Segovia mostró en los huertos municipales de ocio de San Lorenzo su propuesta de conservación de semillas de variedades locales

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Desde hace siglos, los agricultores buscaban en las semillas de sus productos no sólo la garantía de una buena cosecha, sino la posibilidad de garantizar su permanencia en el tiempo a través de su conservación. Las macroexplotaciones agrícolas y las necesidades de un mercado cada vez más voraz han hecho que las formas de cultivo tradicional queden arrinconadas por variedades modernas, con la consiguiente merma en la calidad de los productos agrícolas.

Reivindicar el cultivo tradicional y la conservación de las variedades agrícolas locales es el objetivo que se marca la Red de Semillas de Segovia, un colectivo que ayer quiso dar a conocer su mensaje de biodiversidad en los huertos de ocio municipales del barrio de San Lorenzo, donde tuvo lugar un ‘Encuentro Primaveral’ para mostrar sus propuestas e intercambiar información, semillas y planteles con los interesados en esta apuesta.

La Red de Semillas surgió en 2013 tras el éxito de los proyectos ‘Los guardianes de las semillas’ y ‘Semillas vivas’ puestos en marcha años antes por CODINSE y la organización agraria UCCL. Ambos proyectos sentaron las bases de esta red que se marca como objetivo la búsqueda y reproducción de las variedades locales tradicionales; cultivos conservados por los agricultores que a lo largo de generaciones han sido adaptados a las condiciones ambientales de cada comarca.

Así, la red pone en marcha un ‘Banco de semillas’ que en Segovia cuenta con cerca de 300 variedades, principalmente hortícolas, que se van recopilando a través de los integrantes de este colectivo, así como por donaciones de agricultores de la provincia. Además, propicia encuentros de intercambio de semillas para recopilar nuevas variedades en peligro de desaparición, así como mercados campesinos para dar a conocer las actividades de la red.

En el encuentro de ayer, los responsables de la Red de Semillas expresaron su preocupación por el ‘incierto futuro’ del cultivo tradicional, debido al abandono de los métodos tradicionales agrícolas, el despoblamiento del medio rural y la cada vez mayor presencia de las multinacionales agrícolas en el sector.