No hay duda, los temas demográficos están de rigurosa actualidad. Palabras como despoblación, migración o envejecimiento de la población no son ajenas para la sociedad, menos en una provincia que sufre varios de estos fenómenos en carne propia.

Tras recorrer en esta serie de reportajes la altura, las características de los municipios y la edad de la población de la provincia, hoy toca pararse en los movimientos migratorios.

Lo cierto es que no es ningún secreto que hay gran cantidad de ciudadanos nacidos en la provincia que ahora residen en otros territorios, una emigración que aunque puede darse por mil y una causas suele estar muy asociado con el factor trabajo.

En Segovia, es muy habitual tener a un primo, tío, hermano o hijo residiendo en otros puntos de la geografía española, añadiéndose a la lista en los últimos años otros destinos en el extranjero.

En la provincia de Segovia, la emigración está asociada irremediablemente a personas jóvenes que se desplazan en busca de unas oportunidades que no encuentran aquí. Aunque ahora sea motivo de debate, esta situación no es para nada nueva y con distintos grados de intensidad lleva produciéndose desde los años 50.

En la actualidad, esta emigración es especialmente frecuente entre jóvenes formados, que por lo general no volverán a Segovia, salvo vacaciones o fines de semana. No hay nada nuevo, los pueblos de la provincia están llenos de casas vacías que esperan ser ocupadas desde el viernes por estos ‘segovianos foráneos’ con ganas de sosiego y de pasar los periodos de descanso cerca de la familia.

Curiosamente y como se pudo ver en el reportaje antes mencionado sobre las edades, Segovia, contrariamente a lo que se piensa, no cuenta con una población excesivamente envejecida, o al menos no a niveles de otras provincias de Castilla y León. Sin embargo, esto se debe a la inmigración, también de jóvenes, que suple en parte los altos datos de emigración.

El problema no es desconocido, por lo que este reportaje va a tratar de concretar con datos oficiales, procedentes del Instituto Nacional de Estadística, el alcance del fenómeno.

De inicio, los datos globales a enero de 2022: el número de ciudadanos nacidos en la provincia que en la actualidad viven en España asciende a 192.172, cifra a la que habría que añadir otros 4.303 que residen en el extranjero. De los primeros, 91.686 son hombres y 100.486 son mujeres.

Como era previsible, el territorio donde viven más personas que han nacido en la provincia es la propia Segovia. Hasta aquí sin novedades.

De esta forma, 102.757 residentes en la provincia nacieron en ella, el 52,30 por ciento del total de segovianos contabilizados en los datos del Instituto Nacional de Estadística. Este dato muestra una terrible verdad, y es que casi la mitad (47,70 por ciento) de los alumbrados en la provincia no viven ya aquí, sino en otros puntos de España o en el extranjero.

Si bien este caso no es único, si es de los más altos de España, convirtiendo a la provincia de facto en un territorio de emigrantes, ‘exportando’ jóvenes formados con lo mejor de su vida por delante a otros lugares, donde podrán aportar todo su talento y trabajo. La evolución no es positiva y la cantidad de jóvenes que emigran no está lejos de detenerse.

Pongamos que hablo de Madrid

El segundo territorio donde más segovianos viven no va a sorprender a nadie. La Comunidad de Madrid acoge, según el INE, a 54.338 personas nacidas en la provincia, cifra mayor a la población total de Segovia capital.

En datos porcentuales, significa que el 27,66 por ciento de los nacidos en Segovia vive en esta comunidad autónoma vecina. Madrid se ha convertido en el destino predilecto de muchos jóvenes que no encuentran trabajo o quieren mejorar sus condiciones laborales desde los años 50, hasta el punto de que uno de cada tres segovianos ha optado por recorrer ese camino solo de ida.

Esta relación no termina aquí, ya que esta cifra no recoge los miles de segovianos que cada día ‘van y vuelven’ todos los días a Madrid para trabajar. Muchos de ellos terminarán dando el salto durante los próximos años.

Otra provincia vecina ocupa el tercer puesto, Valladolid. Según los datos del INE, este territorio acoge un total de 7.679 segovianos, casi el cuatro por ciento del total. Muchos son los factores que provocan estos datos: un sector industrial fuerte, los estudios universitarios ofertados, el efecto capitalidad o la gran conexión entre el norte de la provincia y el territorio vecino pueden ser solo algunos de ellos.

En cuarta posición se encuentra la provincia de Barcelona, que acoge a 3.173 segovianos. Su capital fue un destino muy suculento para los segovianos durante los años 50 y 60.

Las siguientes en la lista son Burgos (1.928), Vizcaya (1.734), Alicante (1.484), Ávila (1.428), Guipúzcoa (1.356), Valencia (12.284) y Guadalajara (1.014).

Aunque haya segovianos repartidos por todos los puntos de España, queda claro una vez vistas las estadísticas que la proximidad y las perspectivas económicas son determinantes en la elección del destino.

En el lado contrario de la balanza, los menos elegidos son los que menos oportunidades de crecimiento económico y personal ofrecen, aparte de los más despoblados y lejanos.

De esta forma, los territorios donde menos segovianos residen son las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que solo acogen a 39 personas nacidas en la provincia cada una. La siguiente es Teruel, que cuenta con 50, seguida de Lugo, con 79.

Ya por encima del centenar, se encuentran Orense, con 101 segovianos instalados allí; Jaén, con 102, y Cuenca, con 105.

Datos interesantes que ayudan a entender el presente de la provincia, un territorio con múltiples fortalezas pero que también cuenta con muchas debilidades.

Un éxodo con nombre de mujer

Aparte de los destinos, toca revisar los perfiles de esa población emigrada. En el caso de los nacidos en Segovia, se aprecia una mayor tendencia migratoria de las mujeres que de los hombres.

Las diferencias entre sexos son notables, hasta el punto de que hay más nacidas en la provincia que viven fuera de Segovia que dentro de ella. De las 91.686 segovianas vivas, 50.407 residen en otros puntos de España (50,16%), mientras que un total de 50.079 están instaladas en la provincia (49,84%).

En el caso de los hombres, de los 91.686 varones vivos, 52.350 residen en la provincia (57,1%), mientras otros 39.336 viven fuera de ella (42,9%).

Si se revisan los destinos más habituales, se observa un especial desequilibrio en el sexot de los emigrantes con destino a la Comunidad de Madrid.

En este territorio, de los 54.338 emigrados, 31.154 son mujeres, mientras 23.184 son hombres. Esta tendencia, de forma menos abultada, se repite en los otros destinos más habituales (Valladolid, Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana).

En el caso de Segovia, la emigración está escrita con nombre de mujer. Mujeres, jóvenes en su mayor parte, que se están yendo cada día para no volver, un viaje sin retorno que deja atrás una tierra que no concede las oportunidades debidas.