La ola de calor con la que se ha despedido el mes de junio y ha entrado julio ha animado a los bañistas segovianos a darse su primeros chapuzones del verano. / Kamarero
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Los segovianos disfrutan de la mejor relación que hay en Castilla y León entre el número de piscinas de uso colectivo y el número de habitantes. Las 118 piscinas que tiene la Junta de Castilla y León censadas en la provincia de Segovia permiten que haya una para cada 1.300 personas mientras que la relación media de la región es de una por cada 2.371 habitantes.

El informe sobre la calidad de las aguas de recreo de la Consejería de Sanidad correspondiente a 2018, muestra que Castilla y León tiene 1.016 piscinas censadas, en su mayor parte públicas, ya que estas suponen el 73,5 por ciento (747) frente a las de titularidad privada, que son el 26,5 por ciento (269). También se aprecia una extensión de la red de estos espacios de aguas de recreo, ya que desde 2009 se ha incrementado el censo de piscinas en 211.

Por provincias, León, Salamanca y Valladolid destacan por tener el mayor número de instalaciones con 182, 170 y 164, respectivamente, lo que suman algo más de la mitad de toda la Comunidad. En el caso de Ávila hay un centenar de piscinas, en Burgos 96, en Palencia 63, en Segovia 118, en Soria 50 y en Zamora 73.

Del total de piscinas que hay en la Comunidad 172 son cubiertas —(83 públicas y 89 privadas, esto es un 48,3 y un 51,7%, respectivamente)—, lo que supone una por cada 14.007 habitantes, mientras que las descubiertas son 844 —(664 de titularidad pública y 180 privada, con una proporción de un 78,7% en las primeras y un 21,3% en la segunda)—, con una ratio de una por cada 2.854 habitantes.

Burgos y Valladolid tienen la mayor ratio con 3.719 y 3.170 habitantes por piscina, mientras que Segovia y Ávila tienen la menor, con 1.300 y 1.585, respectivamente.

Maderuelo

La ola de calor con la que se ha despedido junio y ha entrado julio ha animado a los bañistas a darse su primeros chapuzones y ha intensificado las actividad de vigilancia, control e inspección de los equipos del Servicio Territorial de Sanidad que durante el verano tiene uno de sus principales escenarios de actuación en las aguas de recreo, zonas de baño en ríos y zonas lacustres censadas y piscinas, ya sean estas de titularidad pública o privada.

Los bañistas cuentan con 118 piscinas, 23 están cubiertas y 95 al aire libre

Para la temporada de baño de 2019, que comenzó el 15 de junio y dura hasta el 15 de septiembre, al igual que en años anteriores Segovia solamente tiene una zona natural de baño autorizada: el Embalse de Linares del Arroyo, en Maderuelo.

El jefe del Servicio Territorial de Sanidad, César Montarelo Almarza, ha explicado que “de cara a controlar la calidad de estas aguas, se realizan inspecciones periódicas en la zona y se analizarán unas 20 muestras de agua para determinar su aptitud para el baño”.

El pasado año se realizaron 15 inspecciones en el embalse de Linares y en dos de las muestras analizadas se detectaron presencia de contaminación microbiológica, lo que llevó a que se clasificara el agua en Maderuelo “como no acta para el baño durante las semanas 29 y 31 de 2018”, informa César Montarelo haciendo referencia a los periodos del 16 al 22 de julio y del 30 de julio al 5 de agosto.

Incumplimientos

En cuanto a las piscinas de uso colectivo, en Segovia durante el año 2018 se abrieron al público 118 piscinas públicas o privadas, 95 al aire libre y 23 cubiertas. En estos espacios también se realizan inspecciones periódicas y analíticas continuas. En concreto en el periodo cerrado se llevaron a cabo 705 inspecciones y 1.490 analíticas para comprobar el cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones y la correcta desinfección del agua de baño.

Durante el año 2018 se detectaron 104 incumplimientos en la red provincial de piscinas y de estos 66 se debían a valores de desinfectante superiores a los normales, “corrigiéndose la mayoría de ellos de forma inmediata o en plazo breve de entre 4 y24 horas, el resto”, dice el informe Sanidad. En 72 piscinas no se detectó ningún incumplimiento.

Este año y hasta el 27 de junio Sanidad ha recibido un total de 94 solicitudes de reapertura de instalaciones al aire libre; de ellas, 65 son de titularidad pública y el resto (29), de titularidad privada. En estos días de finales de junio se han sucedido las visitas e inspecciones “a vaso vacío y a vaso lleno”, elaborándose los informes de reapertura que se envían a los titulares de las instalaciones. Hay que reseñar que se han tramitado mejoras y reformas de infraestructuras en una veintena de instalaciones.

Campamentos

Otra de las esferas de intervención, directamente relacionadas con la actividad al aire libre, se refiere al control de campamentos.

Los Servicios Oficiales de Salud Pública realizan inspecciones antes y durante el funcionamiento de estas instalaciones, labor en la que se tiene en cuenta la ubicación del campamento, el número de asistentes, las condiciones de elaboración de las comidas, el estado de las piscinas y aguas de recreo si las hubiere, etc.

En 2018 se realizaron en nuestra provincia en torno a las 45 inspecciones en este ámbito. “Es importante recordar que el único brote de enfermedades transmitidas por alimentos o bebidas en nuestra provincia en 2017 se produjo en una actividad relacionada con un campamento por consumo de agua de una fuente natural no controlada”, comenta el jefe de Sanidad.

En este sentido, el Servicio de Sanidad recuerda a los monitores y a los participantes en estas actividades la necesidad de beber agua solo de fuentes naturales que estén identificadas como agua potable o controlada sanitariamente.