La actividad de la Base Mixta tiene carga de trabajo garantizada hasta 2025, pero la reorganización prevista llevará fuera las instalaciones. / KAMARERO

La decisión del Ministerio de Defensa de ubicar en Córdoba la sede de la futura Base Logística del Ejército de Tierra pone el ‘consumatum est’ a las aspiraciones de Segovia a albergar el centro fabril militar más importante de las Fuerzas Armadas, lo que acarreará la más que previsible retirada del actual Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados número 2 tras más de 200 años de historia común con la ciudad.

A través de una escueta nota de prensa, el Ministerio anunció a primera hora de la tarde de ayer la elección de la capital andaluza como sede del centro, justificándola “tras valorar las circunstancias y necesidades del Ejército de Tierra y las perspectivas de futuro que generará”.

Además, señala que la base es “un proyecto innovador en el que el Ejército de Tierra lleva diez años trabajando para dotarse de un centro logístico con los más altos estándares tecnológicos y que agrupará las actividades del mantenimiento del material del Ejército en una sola instalación, reduciendo los tiempos de servicio, movimiento e infraestructuras”.

Destaca además que su puesta en marcha “redundará en una optimización integral de la logística militar al más alto nivel, que será un motor tecnológico, de creación de empleo y de I+D+I para la región”; y pone de manifiesto que su construcción “supondrá un extraordinario impulso económico y social para la zona, y contribuirá a la creación de más de 1.600 puestos de trabajo, en su mayoría personal civil”.

En la nota, se valoran algunos aspectos del proyecto presentado por Córdoba, relacionados con la eficiencia energética, gestión y aprovechamiento de residuos y la política medioambiental que “permitirá reducir al mínimo el impacto de esta obra en la zona”.

Si bien es cierto que desde el Ministerio no se han avanzado plazos para la construcción de este centro, el anuncio realizado ayer para designar su sede pone de manifiesto la voluntad inequívoca de llevar adelante el proyecto que concentrará en una gran base hasta 11 centros repartidos por toda España especializados en el mantenimiento de todo tipo de material, desde carros de combate y blindados hasta equipos de comunicaciones, artillería o misiles, con el objetivo de reducir costes y aumentar la eficiencia.

Así, Segovia se ve doblemente afectada, ya que no sólo no será la sede de este centro, sino que a medio plazo perderá el Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados número 2, actualmente responsable del mantenimiento de vehículos acorazados de procedencia americana como el ATP M-109 o las distintas versiones del Transporte Oruga Acorazado (TOA). De este modo, y aunque no será de forma inmediata, los cerca de 300 empleos de personal civil y militar que atienden el centro fabril segoviano se perderán bien por el traslado a la nueva base logística o por la extinción de sus funciones conforme al nuevo modelo organizativo.

Aunque se incorporó más tarde a la ‘carrera’ por albergar el centro, Córdoba avaló su propuesta con un completo dossier de un centenar de páginas presentado de forma oficial la pasada semana en la sede del Ministerio por una delegación de autoridades locales y provinciales con el alcalde José María Bellido (PP) a la cabeza.

En el documento, el municipio ofrece dos terrenos muy próximos a la ciudad con una superficie de casi 300 hectáreas, y subraya como potencialidades de su candidatura su localización como nudo de comunicaciones con el sur de España, la alta velocidad ferroviaria y el aeropuerto, y la cercanía de empresas vinculadas al sector de la defensa, así como la apuesta de la ciudad por impulsar las nuevas tecnologías.

Con estos mimbres, Córdoba ha conseguido imponerse a las cerca de una veintena de ciudades y pueblos que habían expresado su interés por ser la sede de la base de Defensa, donde Jaén y Toledo parecían partir con cierta ventaja sobre el resto de las capitales candidatas. Se da la circunstancia de que Segovia contaba no sólo con la candidatura de la capital, sino también con la presentada por Aguilafuente, que el pasado verano ofreció cerca de 120 hectáreas de terreno municipal para llevar adelante este proyecto.