Publicidad

El fin del estado de alarma y los primeros compases del inicio de la ‘nueva normalidad’  a partir del próximo lunes, permitirá entre otras medidas la de los desplazamientos interprovinciales y entre comunidades autónomas, lo que hará posible que ciudadanos de otras provincias puedan llegar a Segovia después de tres meses de confinamiento.

La proximidad a Madrid ha determinado negativamente la evolución de la pandemia en Segovia. La capital de España ha centrado gran parte de los contagios registrados por Covid-19 durante la crisis sanitaria, y  el temor a que la llegada de ciudadanos de esta región pueda causar el rebrote de esta enfermedad sigue latente en los municipios que recibirán a los madrileños desde el 22 de junio.

En el envés de esta disyuntiva se sitúa la importancia de la llegada de una población cuya presencia es vital para los pueblos cuya economía depende en un alto porcentaje de una población flotante que en fines de semana y en épocas vacacionales supera hasta en cinco veces la censada en los pueblos.

De este modo, los máximos responsables de los ayuntamientos de la provincia rechazan la ‘madrileñofobia’ que suscita  la más que probable llegada de los vecinos del Foro, pero a su vez no ocultan su preocupación y expresan el deseo de que los visitantes mantengan a rajatabla las medidas de prevención y seguridad establecidas por las autoridades sanitarias.

En Segovia, la alcaldesa Clara Luquero se refirió de forma expresa en su comparecencia semanal  a este problema, y señaló que  la llegada de madrileños y de ciudadanos de otras comunidades autónomas “hay que recibirles con los brazos abiertos en la medida en la que las autoridades sanitarias vayan abierto la posibilidad de interconectividad y se vaya reactivando el turismo”.

Luquero aseguró que “no se puede plantear rechazo a la población de determinadas poblaciones porque tengamos miedo. Lo que hay que hacer es cumplir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y tomando todas esas precauciones, cuando recuperemos la movilidad y la interconexión habrá que abrir los brazos y recibir a todo el mundo de una manera generosa”, y recordó que  Segovia “siempre ha sido una ciudad tan abierta como los arcos de su Acueducto, que no tienen puertas”.

La villa de El Espinar, situada a poco más de media hora de Madrid, es uno de los destinos frecuentes de los madrileños, y lugar de segunda residencia de muchas familias; cuya presencia en los días más duros en lo que va de pandemia suscitó no pocas críticas. Su alcalde, el Popular Javier Figaredo asegura que los madrileños “van a ser bien recibidos, y las críticas fueron contra gente que no respetó las normas y su actitud no fue la esperada”. “El Espinar es un pueblo que en su gran mayoría es gente de Madrid, yo mismo he nacido en Madrid y nunca me he sentido rechazado en El Espinar  -aseguró-. Tanto para nosotros como para la gente de aquí el pueblo es un sitio que nos gusta visitar y en el que nos gusta vivir y lo que tenemos que hacer es recibir a la gente cómo siempre se ha hecho”.

El regidor espinariego asegura que el municipio está preparado para la llegada de sus visitantes, y “llevamos ya un tiempo intentandonos adelantar a esta situación”. “Ya estamos trabajando con la Policía Local y con la Guardia Civil para que todo esté controlado y además vamos a tirar de Protección Civil para la organización de eventos. Lo que tenemos claro es que tiene que haber una comunicación directa entre todos los cuerpos y que se puedan cumplir todas las necesidades que se van a generar”.

Desde Riaza, su alcalde Benjamín Cerezo saluda también  la llegada de los visitantes madrileños, que serán recibidos “con mucho respeto”, y apeló a la responsabilidad individual de todos los que vengan al pueblo para cumplir las normas y los protocolos sanitarios “en beneficio de todos”. El alcalde aseguró que  por el momento el Ayuntamiento mantendrá cerrados los parques y complejos deportivos, e irá aplicando “poco a poco” la desescalada en los distintos servicios municipales, pero rechazó la ‘madrileñofobia’ porque el pueblo “vive de la gente de Madrid”. “No hay fobia, sino respeto, porque sabemos que la gente va a responder muy bien”, aseguró el alcalde, que señaló quela economía del pueblo “depende en un 70 o un 80 por ciento de la población flotante, que en verano quintuplica la población”.

A los pies de la sierra de Guadarrama, Navas de Riofrío también acoge a decenas de familias procedentes de Madrid en temporada estival, y su alcaldesa Pilar Reques confía en que la dura experiencia vivida estos meses sirva como ejemplo para quienes regresen al pueblo cumplan con las normas de seguridad en aras a garantizar la convivencia.

Reques  aseguró que  “es la hora de apelar a la conciencia particular de cada uno, que seamos responsables en medidas como la distancia social o el uso de la mascarilla, porque aunque vivimos en un pueblo no hay que olvidar que es importante su aplicación”. Asimismo, indicó que su ayuntamiento no prevé aplicar medidas específicas, aunque precisó que estarán atentos a cualquier tipo de irregularidad.