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En la Bruselas de mitad de los años 90, se vendían “souvenirs” bajo el título “El perfecto europeo”. Se recogían distintos estereotipos nacionales, con significados antónimos, claro está; el español era tildado con la etiqueta de “humilde”, al inglés se le dibujaba como “cocinero”; al alemán como “gracioso”. El de los belgas no era muy favorecedor: “available like as belgian”: disponible como un belga. Y en la ilustración que lo acompañaba aparecía una mesa con un cartel de “holidays” y los teléfonos echando humo en vano. Van Malderen es belga, más en concreto flamenco, pero su trayectoria no se caracteriza por la holganza. Esta semana ha recibido en Segovia dos galardones, hijo adoptivo de la ciudad y empresario del año. Nadie hasta ahora posee ambos galardones en el mismo año.

— En un mismo acto –de una sola tacada se diría en castellano castizo- usted se ha alzado con la distinción de hijo adoptivo de la ciudad y de mejor empresario del año. Supongo que incluso para un flamenco puede parecer una exquisita exageración.
— Si, efectivamente: en un primer momento, creí que era una broma, que me contaban desde España. Existe una expresión en flamenco, que encaja perfectamente con la pregunta y que textualmente significa `¨matar dos pájaros de un tiro pegar un tiro´. Esto quiere decir que has recibido el primer premio de la lotería más la pedrea. Eso es lo que me ha ocurrido a mí. Por eso cuando me lo dijeron no podía creerlo.

— ¿Es consciente de que es la primera persona que aúna ambas distinciones.
— Ahora un poco más en serio. Es cierto que estas distinciones se concentran en mi persona, pero tengo que decir que esto no hubiera sido posible sin el equipo fantástico que tenemos en Segovia, liderado por mi alma mater, Miguel Ángel González. Ellos son los grandes protagonistas de estas distinciones.

— Por cierto, ¿conoce los vínculos históricos entre los laneros segovianos y los artistas flamencos allá por los siglos XV y XVI?
— Por supuesto. Las relaciones entre Flandes, mi territorio, y Segovia, fueron durante siglos tremendamente cercanas. En ciudades como Amberes, Gante, o la ciudad donde tenía su centro de operaciones Felipe el Hermoso: Mechelen, (en castellano, Malinas), donde al día de hoy, existen edificios vinculados en su momento al comercio de la lana. Eso no hubiera sido posible sin el gran empuje económico que en aquellos siglos tenia la ciudad de Segovia a nivel europeo.
Tengo que decir con orgullo que, en Flandes, Segovia sigue siendo una ciudad querida y hermanada con nosotros no solamente por lazos comerciales.

— Drylock. Aunque su andadura es corta la inversión ha sido importante -60 millones de euros- y ya están en una segunda fase de ampliación. ¿Piensan ir más allá o creen que ahora viene un periodo de consolidación y maduración?
— Intentamos consolidar nuestros proyectos de expansión, con la consolidación de los mismos. La maduración la traemos aprendida de casa. Y por supuesto los mercados del sur de Europa, importantes en nuestra estrategia de expansión, pasan necesariamente por la ampliación de las instalaciones que tenemos en Segovia, desde donde pretendemos abastecer el mercado Francés, italiano, y por supuesto el español y portugués: Iberia.

— En un sector como el que participa su empresa, dos líneas de desarrollo fundamental son la tecnología y la sostenibilidad ambiental. Valore por favor ambas líneas.
— Existe en nuestro ADN la incorporación de las tecnologías de última generación y por supuesto en una situación como la actual nuestra actividad necesariamente incorpora los más altos rangos de sostenibilidad. Abundando en esta línea le podría decir que DRYLOCK tiene la certificación de CO2 neutral desde hace muchos meses. Y en estos momentos empezamos a empaquetar en bolsas de papel reciclado nuestros productos, esto supondrá una considerable y progresiva reducción del uso de polietileno. Esta es la innovación del futuro. Al respecto, Le recuerdo que fuimos la primera empresa de Castilla y León en recibir la certificación de la etiqueta ecolabel, (a principios de este año 2020) lo que reconoce nuestro sistema de producción como altamente ecológico y comprometido con el medio ambiente.

— Otra línea fundamental para el desarrollo empresarial es el capital humano, valore por favor la formación que ha observado en su empresa en los recursos humanos y más concretamente la productividad que su empresa genera.
— El capital humano es, sin lugar a dudas, el elemento básico de nuestra organización. Puedes tener la mejor tecnología del mundo pero, si no cuentas con las personas adecuadas el fracaso está asegurado. En este sentido, la velocidad con la que se ha desarrollado el proyecto de Segovia da buena prueba del equipo humano que integra la planta española, en Segovia, y como en este caso, en todo el mundo. En las nueve factorías que Drylock tiene en todo el mundo, la personas siempre son lo más importante. Sin ellas, no hay proyecto que salga adelante.

— Ustedes – me refiero a usted y a su familia- llevan cerca de tres décadas por esta tierra. Es conocido, por ejemplo, su paso por Ontex. Respaldado por ese conocimiento, ¿no cree que Segovia está perdiendo una magnífica oportunidad para aprovechar su renta de situación, con excelentes comunicaciones, y ofrecerse como sede de una potente plataforma logística a escala nacional e internacional?
— Sería muy pretencioso por mi parte hacer algún tipo de consideración relacionada con proyectos en un territorio. Lo que si puedo decir es que no existe territorios buenos o malos, los buenos están siempre relacionados con las personas; personas que entienden que juntos es mucho más fácil conseguir los objetivos y no cabe duda de que la posición estratégica de Segovia es lo suficientemente atractiva como para poder incorporar proyectos de gran escala como pueda ser un gran centro logístico que pudiera abastecer los mercados del sur de Europa.

— Con su experiencia internacional y como hijo que es ya de esta ciudad, cuál serían a su juicio los sectores estratégicos o las variables claves de inversión en esta tierra.
— Enlazando con la pregunta anterior, entiendo que empresas subsidiarias y vinculadas por ejemplo al sector automovilístico, de gran distribución, agroalimentario, tendrían cabida en este territorio. Desde el punto de vista logístico considero que Segovia tiene una posición absolutamente privilegiada.

— ¿Considera que después del COVID 19 los mercados se van a cerrar más en sí mismos? ¿Cómo valora la competencia de los mercados asiáticos -como mercados de origen- en un sector como es el suyo?
— Es cierto que la pandemia nos ha colocado ante nuestro propio espejo como europeos, durante mucho tiempo prescindimos de producciones básicas, intuyendo que los mercados asiáticos con un coste bajísimo en mano de obra directa, lo solucionarían. Esta gran equivocación y pensando en positivo, espero que nos haga reflexionar como europeos y entendamos que el mercado en si mismo no soluciona o no ha solucionado este grandísimo problema de desabastecimiento generalizado que ha provocado la pandemia. Por lo que se refiere a la competencia en el sector de los absorbentes, si nosotros fabricamos los mejores productos, con nuestra propia patente y tecnología absolutamente puntera, lo que hagan en el mercado asiático no será competencia.

— Usted es empresario, y por lo tanto supongo defensor del libre mercado y de la menor intromisión de los poderes públicos entre la oferta y la demanda. ¿Cómo valora que hoy, en época de pandemia en España y en Europa, sea absolutamente necesaria la participación de las administraciones como actores económicos?
— Por supuesto que soy defensor del libre comercio, pero debo decir a continuación que no a cualquier precio. La libre concurrencia es siempre sana pero eso no significa que no seamos conscientes de que en un mercado global existen productos generados por personas que no disponen ni de cobertura laboral, como la entendida en Europa, ni de los elementos básicos de respeto que en ciertos países sobre todo del cono asiático y también del tercer mundo, existen en la actualidad.
Sin lugar a dudas las participaciones e implicaciones de las administraciones públicas en una situación como la actual han de ser como actores básicos para poder salir juntos de una situación que desde el punto de vista económico está resultando ser otra gran pandemia.

— Por último. Usted es muy conocido en Segovia y Castilla y León, pero me temo que en su país como Bart Van Malderen suena más un político socialista. ¿Cómo lo lleva?
— (Risas). Google nos ayuda, pero también nos confunde. No sé cuál será el apellido español más utilizado, pero supongo que Sánchez o Rodriguez son muy numerosos. Mi apellido tampoco es único. No tengo ningún lazo familiar con el político que, por otra parte, no está en activo desde hace muchos años. En cualquier caso, a mí no me gusta especialmente ser muy conocido. Prefiero que nos conozcan por lo que hacemos, por nuestras obras.

Discurso de agradecimiento de Bart Van Malderen por el título de Hijo Adoptivo de Segovia
Querida Alcaldesa de Segovia, Concejales, miembros de la corporacion municipal y autoridades:

Estoy emocionado y lo primero que debo decir es: GRACIAS. Gracias de todo corazón, por considerarme uno de los suyos. Ser ‘Hijo Adoptivo de Segovia’ acrecienta mi responsabilidad con esta ciudad mágica, de visión integradora.

Como ustedes saben soy belga de nacimiento y siento orgullo por mi territorio: Flandes. Pero uno no elige la ciudad en la que nace y sí los lugares a los que su vida queda ligada para siempre.

Segovia es ese lugar especial, que comenzó a formar parte de mi vida hace casi treinta años. He seguido de cerca y con absoluto interés la evolución que ha experimentado una ciudad tan internacional en su vida e inquietudes como la comunidad de personas que forman DRYLOCK en España y en el mundo.

Me apasiona la historia de Segovia, llena de relaciones históricas, -antiguas y más recientes-, con mi propio país. Y me enorgullece ser Hijo adoptivo de esta Segovia construida con hallazgos de diferentes culturas, que la han enriquecido a lo largo de siglos.

El proyecto español de Drylock lo integran trabajadores de más de una decena de nacionalidades de origen; españoles, por supuesto, pero también checos, rusos, italianos, brasileños, americanos, ingleses, alemanes, belgas y hasta de Sry Lanka. Toda esta pequeña constelación se enriquece de Segovia y aspira a devolver a la ciudad todo lo que recibe de ella, que es mucho.

Han pasado más de veinticinco años desde mi primer viaje a Segovia. Reconocí entonces la silueta de la ciudad histórica, de la que escribió, apasionado, mi compatriota, ex presidente del Senado de Bélgica, Van Robert Guillon.

Aquella publicación (Het Spaanse Silhouet), de gran fama en los Países Bajos, en los años Sesenta (60), estimuló entre mis paisanos el interés por Segovia. He sabido que a Van Robert Guillón, su pasión por Segovia y la divulgación de la ciudad en aquel libro, le valió el reconocimiento del ‘Acueducto de Oro’ por parte de la Asociación Amigos de Segovia, presidida por el Marqués de Lozoya.

Cada vez que vengo a Segovia me sigue entusiasmando contemplar esa vista desde Zamarramala. No hay nadie a quien no haya conquistado esa silueta, como recuerda la placa en la ermita de San Roque.

Soy flamenco como Van Robert Guillon y me enorgullece ser Hijo adoptivo de esta ciudad fantástica que mi paisano tanto alabó.

Detrás de los proyectos están las personas y quiero expresar mi gratitud a Miguel Ángel González, amigo personal y profesional, sin el cual mi vinculación con Segovia no se hubiera producido de forma tan intensa y dilatada. Él ha sido, sencillamente, el feliz culpable de que Segovia forme parte para siempre de mi vida.

En Drylock , como todos ustedes saben, hacemos productos absorbentes de nueva generación, con tecnología propia y muy avanzada. Pero si me permiten la comparación, estos paños del siglo XXI sellan la relación entre Flandes y Segovia como hace siglos lo hicieron las industrias pañeras de ambos países.

Debo confesarles en este día de emociones que como Hijo Adoptivo de Segovia, contemplo la Sierra de Guadarrama como un segoviano más, que mira hacia el ‘Pinar de los Belgas’, en la vertiente madrileña de la sierra, y prefiere llamarlo ‘el otro lado de los Pinares de Valsaín’.

Alcaldesa, Clara:

Tu ciudad es ahora mi ciudad y no puede caber más orgullo ni, por tanto, mayor gratitud hacia todos los que lo habéis hecho posible.

Muchas gracias.