Los últimos datos parecen invitar al optimismo. Pero también a la cautela. España logró aplanar la curva de inflación en agosto: se redujo al 10,4 por ciento. Pese a esta pequeña tregua, la crisis de precios que se sufre desde hace ya casi un año ha dejado su huella en cuestiones que afectan de forma directa a la ciudadanía: en las viviendas que salen al mercado. Esto, junto con la gran reducción de la oferta y una demanda que hace años que está disparada en la provincia, ha hecho que Segovia se convirtiera en julio en la capital de Castilla y León más cara para vivir de alquiler, con 9,08 euros el metro cuadrado al mes, seguida de Salamanca -8,73 euros/m2 al mes- y Burgos -8,12 euros/m2 al mes-, de acuerdo con el estudio ‘Precio vivienda en alquiler’, publicado por la plataforma inmobiliaria Fotocasa.

En Castilla y León, el precio de la vivienda en alquiler subió un 1,5% en su variación mensual y un 9,4% en su variación interanual, situando su precio en 8,00 euros/m2 al mes en julio, según los datos del Índice Inmobiliario. Este incremento interanual es el más alto detectado en los últimos dos años (desde agosto de 2020). Las ciudades en la que el precio de la vivienda interanual subió más son Valladolid (11,5%), Segovia (11,3%) y Palencia (11,2%).

A su vez, quienes opten ahora por el alquiler deberán tener en cuenta el aumento de la factura de la electricidad, el agua y el gas, unos suministros que no están incluidos en el precio de la mayoría de los pisos.

Desvinculado del IPC

Buena parte de los contratos de alquiler se rigen por el IPC, que ha experimentado una subida sin precedentes en los últimos meses. De ahí que el Gobierno aprobara en marzo un paquete de medidas, el ‘Plan de choque en respuesta a la guerra’, que establece que los alquileres no podrán subir más de un 2 por ciento la renta hasta diciembre, desvinculándose así del IPC.

Pese a ello, el precio del alquiler alcanzó en julio su nivel máximo histórico y presentó las mayores subidas de su recorrido desde que existen registros. “El precio que hay ahora ya lleva tiempo, no ha experimentado un incremento por la inflación”, subraya el gerente de ‘J.S.F. Grupo inmobiliario’, Javier Sanz. Hace años que los arrendamientos viven una tendencia alcista en Segovia, pero esto no ha sido un impedimento para el sector, puesto que la demanda sigue siendo muy superior a la oferta. “Los precios están altos, pero se alquila todo muy rápido, en cuanto tengo una casa, la alquilo”, cuenta el gerente de ‘Sanz Francisco y Sancho Gómez Inmobiliaria’, Pedro Sanz.

Un precio variable

Vivir en Segovia ofrece una lista interminable de opciones que se lo ponen fácil a aquellos que deciden trasladar aquí su residencia. Permite disfrutar cada día de históricas calles, de espectaculares monumentos y de un Acueducto que es Patrimonio de la Humanidad. Pero también de zonas verdes, de ocio y de la cultura en su máxima expresión. Quizá sean estas algunas de las razones que explican el auge del alquiler en la capital, cuyo precio varía en función de la ubicación, el tamaño y estado del inmueble, y del sector poblacional al que se dirige. “Los estudiantes pagan más porque, normalmente, el alquiler se suele dividir por habitaciones, mientras que para las familias es más bajo”, explican desde ‘J.S.F. Grupo inmobiliario’.

Un elevado porcentaje de quienes demandan alquiler son familias, trabajadores y funcionarios que trasladan su vivienda a Segovia de forma temporal, aunque son los universitarios el principal colectivo que opta por estas casas. “Hay ciertas zonas enfocadas al estudiante, como la que está próxima a la UVa, o la del casco histórico, que le gusta mucho a los alumnos de IE University”, relata Javier Sanz.

A su vez, desde el señor señalan como la zona más cara para alquilar una vivienda aquella que se extiende desde la avenida Fernández Ladreda hasta la calle Santo Tomás y el inicio de la calle José Zorrilla.

Cambian las preferencias

La pandemia y el confinamiento que esta trajo consigo fueron las grandes protagonistas de 2020, un año que, además de cambiar innumerables hábitos de vida, modificó también los gustos y preferencias. De ahí que los patios, jardines o terrazas se hayan convertido en un elemento importante a la hora de elegir casa. “En San Cristóbal, el bajo con patio es el piso más demandado”, sostiene Javier Sanz.

De igual forma, son muchos los que han optado en los últimos dos años por la tranquilidad que ofrecen las viviendas de los municipios de la provincia, donde estas tienen un precio más asequible que en la capital. Por ejemplo, el coste mensual de un piso de tres dormitorios en San Cristóbal puede rondar los 500 euros. Si esta misma casa se sitúa en Segovia, su precio puede incluso duplicarse.