Segovia inició ayer la campaña de vacunación contra la Covid-19 en la Residencia Mixta de la capital con la esperanza de que el nuevo profiláctico consiga devolver la ‘vieja normalidad’ que la sociedad ansia después de diez meses de lucha contra el virus.

La expectativa es clara, paliar el impacto de un coronavirus que ha marcado la agenda de casi todo este año que se acaba, en forma de restricciones, muerte y dolor. La vacuna supone una esperanza de dejar todo eso atrás y, aunque no vaya a ser inmediato, a día de hoy es la mejor baza para hacer retroceder a un patógeno que vino sin avisar y no quiere despedirse.

De esta forma, la Junta de Castilla y León inició en la Residencia Mixta la nueva campaña de vacunación que administró dosis entre usuarios y trabajadores del centro. En total, se vacunó a 61 de los 67 ancianos y a 94 de los 115 trabajadores que en la actualidad se encuentran en activo. Cabe recordar que es voluntaria, por lo que no se puede obligar a nadie a recibirla.

La Residencia Mixta sufrió en sus carnes la crudeza de la pandemia, ya que la primera ola dejó siete muertes relacionadas con el patógeno entre sus usuarios, mientras que en la segunda tan solo ha manifestado algún caso aislado. En la cara adversa, un total de 22 personas del centro superaron la infección por Covid-19.

La primera residente vacunada ha sido Ana Fernández Vegas, de 96 años, y la primera trabajadora ha sido la enfermera de la residencia Raquel Gil Segovia. También ayer, se vacunaron los residentes y empleados de la Residencia de Mayores de las Hermanitas de los Pobres de la capital.

Ana Fernández se mostraba “contenta” de ser la primera en recibir la vacuna y miraba al futuro con la esperanza “de poder ver a la familia”. La anciana pasó un mes aislada durante la primera ola y ahora piensa ya en poder reunirse con una hermana que se encuentra en la Residencia de Cáritas de la provincia.

Por su parte, Raquel Gil esperaba que la vacuna la trajera la posibilidad de “abrazar a sus sobrinos”, a la vez que admitía que después de inmunizarse querría “hacer un viaje”. “A ver si nos hacemos con el bicho este”, reflexionaba, esperando que el profiláctico sea “la luz al final del túnel”. Para acabar, Gil lanzó un mensaje a favor de la campaña y señaló que “se debería vacunar todo el mundo”.

No todo fueron buenas noticias, ya que fuentes cercanas a la Junta informaron de que el número de residencias a vacunar semanalmente ha tenido que reducirse, lo que provocará una prolongación de los plazos. Esto es debido a que finalmente las dosis llegarán semanalmente en cantidades variables, lo que ha obligado a cambiar la planificación y adaptar los tiempos.

 

La coordinadora de equipos de enfermeras en Atención Primaria de Segovia y coordinadora de la campaña de vacunación provincial, María Rodríguez, resumió que en el día de ayer se administraron 270 dosis que serán completadas dentro de dos o tres semanas para alcanzar la inmunidad. Cabe destacar que para asegurar la eficacia de la campaña de vacunación, se debe suministrar una segunda dosis del profiláctico tras al menos diez días de haberse administrado la primera.

“Estamos muy emocionados, espero que sea el principio del fin”, señaló Rodríguez, mientras detalló que en Segovia trabajarán cinco grupos de vacunación, cuatro activos y uno de apoyo. Cada uno de estos cuatro grupos principales están compuestos por una enfermera, una auxiliar de cuidados y una auxiliar administrativo.

Por su parte, el delegado territorial de la Junta en Segovia, José Mazarías, destacó que estas primeras vacunas son “un momento emocionante para todos” y que esta campaña es la culminación de un proceso que llevan “preparando durante mucho tiempo”.

Mazarías detalló que la campaña se ha planificado en tres fases. La primera etapa contempla cuatros grupos priorizados de población diana: los residentes y personal sanitario y sociosanitario en residencias de personas mayores y con discapacidad; el personal sanitario de primera línea; otro personal sanitario y sociosanitario; y grandes dependientes no institucionalizados. La segunda, por su parte, inmunizará a mayores de 50 vulnerables, mayores de 70 años, niños con patologías sensibles, embarazadas, docentes de primera línea y funcionarios de prisiones. La tercera, estará dispuesta para “la población en general”.

Mazarías se mostró esperanzado de que las etapas puedan desarrollarse con rapidez para lograr la inmunidad de grupo cuanto antes y evitar más sufrimiento. “A ver si se pueden adelantar las fases”, indicó.