setas

Los acotados micológicos de la provincia de Segovia ya han concedido a lo largo de este año 848 permisos de recolección de setas, según las cifras a día de ayer miércoles. Solo en este mes de septiembre se han dado 203 autorizaciones, ya que la mayoría de las solicitudes son para un día. Cuando concluya el año, ya que los permisos se pueden pedir desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, para todas las campañas, la cifra se elevará considerablemente, ya que en la provincia de Segovia la mayoría de los permisos se solicitan una vez iniciada la temporada de otoño. Hay que tener en cuenta que el año pasado el acotado Montes de Segovia expidió 8.941 permisos, de los que 2.380 fueron de día.

En cuanto a los tipos de permisos (cuadro superior) existen varios tipos y precios. Son: diario, de dos días, recreativos de temporada tarifa local, recreativos de temporada tarifa vinculado, recreativos de temporada tarifa provincial, recreativos de temporada tarifa general, comercial de temporada tarifa local, comercial de temporada tarifa vinculado, comercial de temporada tarifa provincial y comercial de tarifa general.

Hay que tener en cuenta que en el tipo recreativo, no se podrán recolectar más de tres kilogramos de setas silvestres por persona y día, estando prohibido comercializarlas. Y no cuenta con señalización de ningún tipo. En el caso de las trufas no está permitida este tipo de recolección episódica, en terrenos que no estén cercados ni señalizados como acotados o reservados.

Segovia ha expedido ya 848 permisos de recolección de setas

La regulación micológica de los territorios de Castilla y León incorporados al Programa Micocyl, como los de Segovia, está basada en la legislación vigente. Se caracteriza por un sistema de permisos obligatorios y ofrece una serie de servicios al recolector. Los beneficios generados por este sistema repercuten directamente en la población local, los ayuntamientos, otras entidades propietarias de los montes y en la gestión sostenible de los recursos micológicos. Asimismo, este sistema proporciona una herramienta de actuación para regular y equilibrar la presión recolectora sobre los montes de la Comunidad en función de las limitaciones de cada territorio.

No cumplir la normativa puede salir muy caro y varía en función de la gravedad de las infracciones que se cometan. Así, las sanciones oscilan entre los 100 y 1.000 euros para infracciones consideradas como leves, de entre 1.000 y 100.000 euros para aquellos casos graves, y de entre 100.000 euros y un millón para los casos muy graves.
El régimen de infracciones y sanciones es el previsto en la Ley 3/2009 de Montes de Castilla y León, en la Ley 1/2014 de 19 de marzo Agraria de Castilla y León y en la Ley 10/2010 de 27 de septiembre de Salud Pública y Seguridad Alimentaria de Castilla y León.