Un segoviano paga con su tarjeta en la terraza de un establecimiento. Kamarero.
Publicidad

El pago con tarjeta en hostelería en el mes de junio cayó en Segovia un 86% con respecto al mismo mes del año pasado, según datos de UniversalPay, la entidad de pago filial de Evo Payments International, una de las mayores empresas mundiales en soluciones de pago. Segovia, según las mismas fuentes, es la provincia española que más ha acusado el descenso si nos atenemos a esta modalidad de pago, seguida de Álava, con una caída del 85%, y Almería, con un 81%. Por el otro lado, las menos afectadas han sido Guadalajara, León, Lérida y Castellón. El dato de Segovia es superior al que registra la media española, en donde la disminución alcanzó el 60%. En Castilla y León el descenso es parecido, con un 59%.

Estas cifras indican la importante restricción que ha sufrido la hostelería segoviana, que todavía se hizo sentir en el mes de junio. Y son coherentes con la nueva normalidad que empezaba a vivir progresivamente la sociedad española, y que en la restauración segoviana se retrasó hasta el 24 de ese mes. Con anterioridad, solo los bares y cafeterías con terraza pudieron abrir, y con limitaciones de aforo en el exterior. Esta situación era heredera de una paralización casi total de la economía a partir de mitad del mes de marzo y durante los meses de abril y mayo, y se refleja en las cifras de ERTEs: prácticamente ninguna empresa de hostelería hizo un rescate total de trabajadores antes del fin de semana del 27 y 28 de junio, y los restaurantes empezaron con rescates parciales a partir de esas fechas.

Por otra parte, la fiabilidad de estos datos viene contrastada por el hecho de que durante la pandemia y las distintas fases de la desescalada se aconsejó no realizar pagos con billetes o monedas, recomendándose el uso de la tarjeta, en el que en pequeñas cantidades no hay contacto con los TPV. Asimismo, la mayoría de establecimientos eliminaron sus restricciones al pago con tarjeta, entre ellas el abono a partir de una cantidad mínima. También es coherente con la disminución del turismo internacional en la ciudad de Segovia. El turismo utiliza como regla general la tarjeta como modo de pago.

El estudio de Universalpay se centra en el subsector de la hostelería, que ha sido especialmente castigado durante la crisis, tanto en facturación como en empleo. Todavía hoy en Segovia se sienten los latigazos de la pandemia. Para el vicepresidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Jesús Castellanos, los establecimientos con terraza “están trabajando relativamente bien” pero los que carecen de este servicio están en una situación delicada, informa Gonzalo Ayuso. Los clientes se resisten a permanecer en locales cerrados a pesar de las medidas de seguridad e higiene que todos han establecido.

Tampoco es buena la situación en el sector hotelero de la capital y en el de ocio nocturno por las limitaciones y ausencia de clientes. Los hoteles de Segovia van a cerrar el mes de julio con una ocupación que no superará el 30% de media, semejante a los ratios de España, según fuentes del sector. La distribución de la ocupación no es homogénea. Mientras que los fines de semana la afluencia de clientes puede considerarse como buena en aquellos hoteles abiertos, a diario baja ostensiblemente. Por el contrario, las casas de turismo rural de la provincia están registrando una temporada muy notable debido al cambio de los hábitos vacacionales; los españoles han apostado por el turismo de interior frente a los viajes al exterior, según se refleja en la facturación de las agencias de viaje, que han registrado caídas de cerca del 70% con respecto a la misma fecha del año anterior. Esta apuesta por el turismo del interior está mejorando las cifras del verano del 2020 en relación con las que se registraron en la temporada anterior.

Dada la importancia de contar con terrazas, Jesús Castellanos ha solicitado a los responsables municipales de Segovia que la agrupación pueda participar en la elaboración de la nueva ordenanza de ocupación de vía pública. En este sentido, el representante de la AIHS recalca que ahora más que nunca es necesario que el ayuntamiento de la ciudad sea sensible a la demanda de permitir cerramientos y sistemas calefactores adecuados. “No es un capricho, es una necesidad”. Las cifras de facturación de la hostelería con y sin terraza así parecen demostrarlo. n