Alumnos de los colegios Cooperativa Alcázar y Fray Juan de la Cruz encendieron la segunda vela del Recuerdo. / Kamarero
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“No es lícito olvidar. No es lícito callar. Si callamos nosotros, ¿quién hablará?”. Con esta cita de Primo Levi, escritor italiano de origen serfardí que estuvo prisionero en el campo de concentración de Monowice, subalterno del de Auschwitz, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, inició ayer su intervención en el acto que la ciudad dedica desde hace años el 27 de enero a homenajear a las víctimas del Holocausto.

La sala más amplia de La Alhóndiga se quedó pequeña para acoger este acto emotivo en el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad. Poco antes, la propia alcaldesa, entre otros, participó en otro acto, en cierto modo de desagravio, en el jardín de la plaza de los Huertos, donde vándalos arrancaron en diciembre la placa que recuerda a los segovianos que fueron víctimas del nazismo y sufrieron el horror de los campos de concentración. Luquero afirmó rotunda que “la barbarie no gana, no puede ganar nunca” antes de depositar unas rosas blancas junto a la placa.

Ya en La Alhóndiga, la regidora segoviana, ante el jefe de prensa de la Embajada de Israel en España, Uriel Macías; el director general del Centro Sefarad-Israel, Miguel de Lucas, y Ángela Sanz-Briz, hija del diplomático español Ángel Sanz-Briz, ‘Justo entre las naciones’ por salvar la vida de miles de judíos en Budapest (Hungría) durante la Segunda Guerra Mundial, confesó que “nos llenó de tristeza” ese acto de barbarie y justificó el acto de reposición de la placa “no para restaurar la dignidad de las víctimas, que nunca la han perdido, sino nuestra dignidad como sociedad”.

En presencia también de alumnos del Colegio Fray Juan de la Cruz y del Colegio Cooperativa Alcázar, insistió en la necesidad de seguir trabajando desde la educación en los valores de la solidaridad y el respeto y “frente a los ataques, reivindicar siempre el diálogo, la palabra, la cultura, la fuerza de una mano tendida”.

De Lucas hizo referencia también a la placa conmemorativa, confiando en que, como mantiene la alcaldesa, se tratara de un acto de vandalismo y no un delito de odio. En este sentido dijo que recordar y reconocer el Holocausto “es una cuestión de justicia, no de bandos o ideologías, es transversal”.

El director general del Centro Sefarad-Israel, una institución española de carácter público, fruto de la colaboración entre Ministerio de Asuntos Exteriores, la Comunidad de Madrid, y el Ayuntamiento de Madrid, además de recalcar el compromiso de España frente al antisemitismo, recordando el protagonismo reciente del rey Felipe VI en diferentes actos conmemorativos como jefe del Estado, quiso prevenir a los asistentes de caer en el idealismo o incluso en la banalización del Holocausto a través de libros, series o películas que no muestran que fue “inmensamente más cruel”, por lo que instó a tener en cuenta “la intensidad de un sufrimiento que nos debe seguir sobrecogiendo siempre”.

Por su parte, Macías reconoció el esfuerzo de los centros educativos de Segovia, especialmente los que participaban en este acto e hizo suyas también las palabras de Felipe VI en Jerusalén el pasado jueves haciendo un llamamiento a la responsabilidad colectiva e individual.

Sanz-Briz, en conversación con De Lucas, contó la conmovedora historia de su padre, quien “por su cuenta y riesgo”, ayudado por la legación de la Embajada de España en Budapest y echando mano de ingenio consiguió crear una red de ayuda a los judíos de Hungría en la que involucró también a diplomáticos de otros países, al margen de las directrices del gobierno del dictador Franco.

Miguel de Lucas, director general del Centro Sefarad-Israel y Ángela Sanz-Briz, hija de Ángel Sanz-Briz, Justo entre las Naciones, en La Alhóndiga. / Kamarero

El momento central del acto fue el encendido de las seis velas del Recuerdo en memoria de los seis millones de judíos asesinados, entre ellos el millón y medio de niños y menores de 16 años, así como de los que fueron protegidos por los ‘justos’, de otros colectivos que sufrieron la barbarie nazi como discapacitados, gitanos, republicanos españoles, homosexuales, testigos de Jehová, por los supervivientes y por la preservación de la memoria de las víctimas del Holocausto y de los ‘Justos entre las Naciones¡; por la ineludible responsabilidad de luchar contra el negacionismo, rechazar el odio, combatir la indiferencia y elevar los principios de la convivencia y de la vida misma.

Este recuerdo del Holcausto, cuando se cumplen 75 años de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau (en Polonia) un 27 de enero de 1945, incluyó una intervención musical, a cargo de Daniel Shai Onkaoua, además de lectura de poemas y performances a cargo de alumnos de los dos centros educativos citados.

En representación

Segovia estuvo presente también en el Acto de Estado que se celebró al mediodía en el Senado, donde la concejala de Turismo, Claudia de Santos, invitada por el Centro Sefarad-Israel en reconocimiento por la contribución de la ciudad a preservar su legado judío, participó en el encendido de la sexta vela del Recuerdo, acto que repitió por la tarde en La Alhóndiga de Segovia, donde estuvo precedida por Uriel Macías, que encendió la primera vela; los alumnos de los colegios Cooperativa Alcázar y Fray Juan de la Cruz Carla Gallego y Saúl Yagüe y Paloma Constanza Ruiz y Andy Almendros, la segunda; por Ángela Sanz-Briz, hija de un ‘Justo entre las Naciones’, la tercera; Mª del Carmen García (Frater), Abraham de la Cruz (Secretariado Gitano), Marcos Tarilonte (Segoentiende) y Jesús Pérez, la cuarta, y Judith Hirschler, la quinta vela.