El grupo ‘Emperador Teodosio aplaude a la virgen a su entrada a la Capilla del Santisimo en la Catedral
El grupo ‘Emperador Teodosio’ aplaude a la virgen a su entrada a la Capilla del Santísimo en la Catedral. / M.G.

Este año tampoco pudo ser. Pese a que la tarde ofrecía las condiciones más idóneas para haber celebrado el ‘día grande’ de la patrona de Segovia en la calle, la prudencia para evitar riesgos de una pandemia aún no finalizada desaconsejó llevar a cabo el traslado procesional de la Virgen de la Fuencisla desde la Catedral a su santuario con el que tradicionalmente concluyen los actos del novenario en su honor.

Así, la Catedral abrió sus puertas para albergar a las decenas de segovianos que quisieron acompañar a la patrona en su último día en la casa común de los cristianos, que ocuparon todas las sillas habilitadas con arreglo a las prescripciones de aforo de las autoridades sanitarias. A ambos lados de la Vía Sacra se situaron las autoridades locales y provinciales, con la alcaldesa Clara Luquero en primera línea, junto a una amplia representación de ediles del Ayuntamiento de Segovia, así como de otras instituciones locales y provinciales.

Cuando empezaba a caer la tarde, y tras el rezo del Santo Rosario, el obispo de Segovia, César Franco –que presidió la ceremonia acompañado por el deán de la Catedral Ángel García Rivilla e integrantes del Cabildo- se erigió como portavoz de los devotos de La Fuencisla para dirigirse a la patrona y realizar la postrera súplica ante su imagen, en la que tuvo un recuerdo para las personas que sufren por cualquier causa.

En este sentido, tuvo un especial recuerdo para “los hermanos canarios, que lo han perdido todo”, a las familias de Afganistán “que ven amenazada su vida por creer en tu hijo Jesús”, así como a los ancianos y a “los que huyen de la muerte y buscan pueblos que los acojan”; referencia esta última vinculada a la Jornada Mundial del Migrante que este domingo celebró la Iglesia.

También se dirigió la virgen para pedir una Segovia “cristiana, con una fe personalizada, testimonial y misionera”, y por una sociedad en la que “desaparezca el odio, el revanchismo, la crispación política , la manipulación ideológica, el chantaje entre instituciones y que prime la verdad, la justicia, el bien común y la prioridad hacia los pobres y desamparados”.

La intervención del obispo dio paso a una breve actuación del Grupo de Danzas ‘Emperador Teodosio’, que fiel a su cita con su venerada patrona, bailó una seguidilla y una jota con letras dedicadas a La Fuencisla, y los danzantes se incorporaron después al breve traslado procesional de la imagen desde el presbiterio hasta la capilla del Santísimo Sacramento. Como a la llegada, fue llevada en andas por las camareras de la Real Cofradía y escoltada por una escuadra de alumnos de la Academia de Artillería, y a su entrada a la capilla, fue despedida por una cerrada y espontánea ovación del público asistente.

Al concluir el acto, la imagen se trasladó a la sacristía de la capilla, donde las camareras prepararon su traslado hasta el santuario en un vehículo particular, y a última hora de la tarde volvió a su lugar en el retablo, a la espera de que 2022 sea el año del regreso de la normalidad.