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La Academia de Artillería fue escenario ayer de la entrega de los Reales Despachos de Sargento a los alumnos de la XLV Promoción de la Escala de Suboficiales de las especialidades fundamentales de artillería de campaña y artillería antiaérea, presidido por el teniente general Juan Montenegro Álvarez de Tejera,  representante militar ante los comités militares de la OTAN y de la Unión Europea en el Cuartel General de la Alianza en Bruselas (Bélgica).

El acto de entrega de Reales Despachos de sargento se viene desarrollando anualmente en la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS), en Tremp (Lérida), presidido habitualmente por el Jefe del Estado, S.M. El Rey. Sin embargo, la situación provocada por la pandemia del COVID-19, ha llevado a que estos actos se celebren en las Academias de las diferentes especialidades fundamentales de acuerdo con las preceptivas medidas de prevención sanitaria: reducción del aforo, mantenimiento de la distancia de seguridad y el uso obligatorio de la mascarilla.

Así , el lugar elegido para el acto castrense fue la zona de aparcamiento frente a la residencia de los alumnos, cuyas dimensiones hicieron posible la aplicación de los protocolos de seguridad.

El Teniente General Montenegro ha entregado el despacho de sargento al número uno de la XLV Promoción  Javier Matía Gallo y le ha impuesto la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, en atención a los méritos de su comportamiento, elevado espíritu militar y aplicación.

Han sido un total de 87 nuevos sargentos de artillería, 82 hombres y 5 mujeres, los que han pasado a recoger sus Reales Despachos una vez superados los planes de estudios militares.

Además, estos suboficiales han recibido una formación técnica y obtenido un título de formación profesional de grado superior, de las especialidades de Mecatrónica Industrial o Administrador de Sistemas Informáticos en Red.

El Coronel Director de la Academia de Artillería, Alejandro Serrano Martínez dirigió unas palabras a los sargentos recién egresados en las que recordó las especiales circunstancias del curso, marcado por la pandemia, y pidió a los nuevos suboficiales que lleven a cabo su tarea en las distintas unidades con arreglo a los principios éticos y morales aprendidos en el centro de enseñanza militar.

Posteriormente se realizó el homenaje a los caídos por España y la entonación del Himno de los Artilleros y de la Academia General Básica de Suboficiales.