Sara Baras: «Siempre hay ‘Noches Mágicas’ y eso se te clava en el corazón”

La gaditana, embajadora de España a través del flamenco que lleva por todo el mundo, actuará este sábado en las ‘Noches Mágicas de La Granja’. Ya ha visitado Segovia varias veces y asegura que “siempre hemos tenido una respuesta preciosa del público”.

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El espectáculo que trae a Segovia se inspira en la leyenda de Medusa. ¿Cómo surge la idea de hacer un espectáculo centrado en la mitología griega?

Pues surge porque Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, nos propuso hacer algo basado en la mitología para el teatro romano y ahí estamos, encantados, porque es un espectáculo diferente, es una experiencia diferente lo de representar una leyenda, pero ha tenido muy buena acogida.

¿Qué palos del flamenco se tocan en este espectáculo?

Realmente es una dramaturgia flamenca que antepone el guión y el personaje ante cualquiera de nosotros para expresarse, se antepone ante el baile y la guitarra o la misma voz. A la hora de recrear la música y las escenas, está centrado en el personaje y la historia que se quiere contar. Eso no quiere decir que la música no vaya cambiando con las historia, pero no hay ningún palo del flamenco en concreto en la representación.

Lo fundamental es la música, entonces.

Sí, hay una música bellísima y música ética y un juego de percusiones con instrumentos de ahora pero basados en los de la antigua Grecia y hay un juego musical… Es flamenco pero también se tocan otro tipo de registros, como baile español y contemporáneo, según el momento de la historia en el que nos encontremos o los personajes que haya en escena.

Usted ha actuado en los escenarios más importantes del mundo. ¿Qué significa actuar en Las Noches Mágicas de La Granja?

La verdad es que he tenido la suerte de estar ya varias veces en Segovia y siempre hemos tenido una respuesta preciosa del público. Siempre ha habido noches mágicas, nunca mejor dicho, y eso es algo que se te clava en el corazón, que nunca se olvida. Ahora me hace ilusión ir con una obra distinta, que acabamos de estrenar, porque es el primer lugar donde se va a representar después de Mérida… A ver cuál es la reacción del público.

¿Cómo lleva lo de viajar tanto y ser reconocida como una embajadora de España a través del flamenco?

Hay una responsabilidad que te pone muy nerviosa pero que también te mantiene muy alerta. Yo me siento muy orgullosa de ser parte de nuestra cultura y ser representante de ella por todo el mundo. Y yo no estoy sola, soy parte de un equipo que llevamos juntos 17 años y somos una compañía privada que se mantiene del público, así que nos sentimos muy orgullosos. Tengo el contraste de la responsabilidad, porque me gusta pensar no solo en el flamenco sino en todo lo que es España y en dejar el listón bien alto. Yo me siento muy querida y respetada en España, pero hay otros lugares en los que también me siento así y dices… «guau». Vas representando a tu país y no puedes cometer ni un fallo.

¿Cómo se vive el flamenco fuera de España?

Yo siempre digo que el flamenco no entiende de fronteras, porque es un arte que se te clava en el corazón y la respuesta es impresionante en todas partes. Gracias a gente tan importante como Camarón, Paco de Lucía o Remedios Amaya, que nos han ido abriendo las puertas, el flamenco está en todo el mundo. Da igual que lo entiendas o no, porque el flamenco se clava y la reacción es bestial. Después aparecen muchos aficionados y profesionales que hay ya en todo el mundo del flamenco y te impresiona mucho tomar algo en un sitio y que, por ejemplo, suene el Agujeta, un cantaor de Jerez, y ves que ya está por todo el mundo.

¿Tiene nuevos proyectos en mente con su compañía?

De momento estoy muy contenta con ‘Medusa La Guardiana’, porque tenemos toda la gira de verano en lugares especiales. No son teatros normales, entre comillas, sino sitios muy bonitos. Y ayer me contaban que el espectado de ‘La Pepa’ va a terminar su gira en el teatro Compac de Gran Vía (Madrid) durante seis semanas. Por un lugar me da pena dejarlo, pero por otro es uno de los espectáculos con el que mejor mensaje positivo hemos tenido y es como un regalo para todos, así que terminarlo ahí me hace mucha ilusión. Luego, en Navidad, vamos a París y vamos sin espectáculo, es bailar por bailar. Así que sin parar.

Eso es bueno, porque teniendo en cuenta los tiempos que corren es casi un lujo ir a ver un espectáculo.

La verdad es que la respuesta del público es siempre muy buena, hasta en una situación tan horrible y con esta crisis hay respuesta del público. Y nosotros, como te decía antes, somos una compañía privada y vivimos gracias al público, y a veces no hay horas para poder agradecerlo. Te puede gustar la obra o no, pero hay que reconocer el trabajo y las horas que echa la compañía, porque hay que ser serio con el público.

También ha colaborado usted con muchos grandes artistas de la música. ¿Recuerda alguna colaboración con especial cariño?

Yo creo que he aprendido de todas y tengo muy buena memoria para recordarlas. Con la de voces que he tenido yo la suerte de estar… De niña me cantaba Camarón y después he fusionado el baile con el tenor José Carreras, con Chavela Vargas, con Alejandro Sanz, con Luz Casal, con José Serrano, con el que hicimos dos vídeos y bailamos con la voz de Luz Casal. Si lo piensas, dices «qué suerte poder bailar con tantas voces tan distintas y fusionarse con personajes tan grandes».

¿El flamenco evoluciona para acoplarse a otros géneros o es al revés?

El resultado de la unión con el flamenco es increíble, porque la riqueza del flamenco hace que tú puedas moverte en cualquier ritmo de cualquier registro de cualquier arte. La variedad de palos del flamenco, lo diferentes que son por sus recorridos tan distintos, cada uno representa un sentimiento distinto… y eso le da una riqueza tal que en el momento en que lo unes a otro arte es bestial, siempre que lo hagas desde el respeto. También es muy importante no solo el arte, sino también el personaje, por ejemplo cuando actuaba con José Carreras él cantaba con guitarra flamenca en vez de con el piano, así que hay una adaptación de los dos. Desde el punto de vista del flamenco, es que este arte es de una riqueza tal que te da la facilidad de poder fusionarlo con cualquier otro.