El calendario sentimental de la ciudad tiene desde hace décadas marcada la fecha del 4 de diciembre como una de las citas más importantes del año. La festividad de Santa Bárbara, patrona del arma de Artillería va más allá de una conmemoración gremial, ya que en ella se cristaliza el vínculo de unión de los artilleros con la ciudad que les acoge desde hace más de 250 años.

Pero 2020 romperá por el coronavirus la posibilidad de que segovianos y artilleros puedan compartir esta celebración, ya que la crisis sanitaria y las medidas instauradas por las autoridades no permitirán desarrollar el programa de actividades que tradicionalmente culmina en la Plaza Mayor con el acto militar en el que la Academia de Artillería rinde homenaje a su ‘excelsa patrona’.

Tampoco podrá celebrarse la jura de bandera civil que completaba el acto, en la que decenas de personas refrendaban su compromiso con la nación a través del simbólico acto de besar el estandarte del centro de enseñanza militar.

El coronel director de la Academia de Artillería, Alejandro Serrano, no oculta su decepción por tener que celebrar una Santa Bárbara sin ruido, y precisa que este año la celebración “ha de ser muy contenida, siguiendo las órdenes de nuestro mando y las recomendaciones sanitarias”. “Tenemos que ser coherentes y contribuir a evitar la expansión del virus y mantener la seguridad de nuestros alumnos y nuestro personal –explica-, por lo que vamos a celebrar a nuestra patrona de forma muy interna, con aforos muy reducidos”.

Así, el acto militar no contará este año con la totalidad de los alumnos, sino que se llevará a cabo con una representación de las distintas escalas, así como de una comisión de profesores, y se ha suprimido el tradicional baile de gala que en la noche de la víspera de la fiesta reúne a alumnos y profesores en el acuartelamiento de San Francisco.

Pese a ello, los alumnos no han renunciado a mantener otras tradiciones que hacen visible la fiesta a la ciudad, como el adorno de las calles del centro histórico con pancartas y banderas con motivos artilleros, así como la subida hasta la parte más alta del Acueducto donde con ayuda de los Bomberos envolverán con la bandera de las promociones que cursan actualmente sus estudios en el centro a la imagen de la virgen.

Las novedades alcanzan también al discurso institucional que el director de la Academia de Artillería, en su condición de Inspector General del Arma, dicta todos los años para realizar un balance del trabajo de la artillería durante el año, así como los retos de futuro para el venidero. Las instalaciones del acuartelamiento ‘Capitán Guiloche’ de Fuencarral (Madrid) no albergarán este año la lectura del informe, que se difundirá de forma telemática a través de la web del Ministerio de Defensa, y que ha sido grabado por el coronel Serrano a tal fin.

El inicio del curso en el centro de enseñanza militar no ha sido fácil, al igual que en el resto de centros educativos, aunque la Academia ha seguido apostando por la enseñanza presencial. Para evitar problemas, la dirección del centro ha tratado de aislar a los alumnos en la ‘burbuja’ del propio centro, restringiendo severamente sus salidas al exterior y flexibilizando esta medida en función de la evolución de los contagios.

Esta medida ha sido asumida con “responsabilidad” por los alumnos, y fruto de este esfuerzo, el centro no ha registrado ningún positivo por covid en lo que va de curso, aunque el coronel Serrano considera que este ejercicio de coherencia obedece a que “ellos no son ajenos a la realidad social y lo complicado de la situación, y se han concienciado para respetar las normas por su seguridad y la de todos”.