Sanidad Garrapatas
Muestras guardadas en el Servicio Territorial de Sanidad. / KAMARERO

La aparición de un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (F.H.C.C), causada por la picadura de una garrapata en El Bierzo, ha generado inquietud ante la presencia que están ganando las enfermedades emergentes transmitidas por estos parásitos que se encuentran en el suelo, normalmente ocultos entre la hierba o los arbustos.

Desde el Servicio Territorial de Sanidad se lleva a cabo un programa de vigilancia para conocer las características de las garrapatas que habitan en la provincia, ya que cada especie puede ser transmisora de una enfermedad u otra e incluso ninguna; y envía a analizar en laboratorios especializados las que recogen en los centros de salud los sanitarios que se las extraen a los ciudadanos que acuden con una picadura.

En 2020 se recogieron en Segovia y enviaron a analizar 68, el siguiente año 62 y hasta la mitad del mes de julio de 2022 se han remitido 38.

“Se analizan para saber si tienen los patógenos emergentes que producen enfermedades, enfermedades generalmente difíciles de diagnosticar y en algunos casos muy graves” dice el jefe del Servicio Territorial de Sanidad, César Montarelo. En España, las enfermedades transmitidas por garrapatas más frecuentes son algunas rickettsiosis y la borreliosis de Lyme. Además, de forma ocasional se han descrito casos de anaplasmosis, babesiosis, tularemia y fiebre de Crimea-Congo, enfermedad por la que hace dos años falleció una persona en Salamanca y que actualmente padece el paciente del Bierzo que ha sido trasladado en avión medicalizado al Hospital de Donostia (San Sebastián).

Los sanitarios han observado un aumento de garrapatas transmisoras de gérmenes. En cuatro de las 68 que se recogieron en 2020 se detectaron presencia de patógenos, y en el siguiente año se dio está situación en 10 de las 62 analizadas, casi el triple. Este indicador al alza, apoyado en distintos informes y estudios, llevan a las autoridades sanitarias a hablar de enfermedades emergentes, afecciones antes excepcionales que van teniendo mayor incidencia. “Están emergiendo entre otros motivos por el cambio climático que está haciendo que en nuestro país, en comunidades donde antes no había ciertos vectores, — organismo vivo que transmite un agente infeccioso de un animal infectado a un ser humano o a otro animal —ahora con los cambios de temperaturas estén apareciendo y con ellos estas enfermedades”, dice Montarelo.

En todo caso, el jefe de Sanidad aclara de forma enfática que “no todas las picaduras de garrapata transmiten enfermedades, solo en una parte mínima”. En primer lugar porque el parásito que ha picado debe tener el germen, “que no todas tienen”, y en segundo lugar porque tiene que estar horas alimentándose de la persona que ha picado para poder transmitir la enfermedad que lleva— “en poco tiempo no se transmite”— dice Montarelo.

Como en todas las cuestiones de salud pública, la mejor medicina es la prevención y recurrir a los profesionales, que en este caso significa: evitar la picadura de garrapatas y si uno de estos animales se adhiera al cuerpo humano para succionar sangres, acudir al centro de salud de la zona.

La doctora Elena Muñoz Alonso, médica de Familia de la zona básica de Carbonero y miembro del Grupo de Educación para la salud de la Gerencia de Atención Primaria de Segovia, explicaba hace unas semanas a esta redacción que el calor intensifica la presencia de estos artrópodos que se alimentan de sangre y se hospedan en gran número de animales silvestres y domésticos. De ahí que en esta época de calor y más exposición, los profesionales sanitarios aconsejen actuar con más precaución. La doctora Muñoz Alonso indicaba a esta redacción que si detecta su presencia en el cuerpo hay que proceder a su extracción con pinzas de borde romo y punta fina. La recomendación es acudir al centro de salud para garantizar que se extrae de forma segura y además así se puede analizar este posible vector. Finalmente, durante las próximas 4 semanas tras la picadura, estar atento a síntomas como enrojecimiento de la piel, fiebre, dolores musculares, articulares, cansancio…Si aparecen, consultar con su médico indicando que le picó una garrapata.

Recomendaciones para evitar picaduras

  1. Calzado. Evitar sandalias o calzado abierto. Procurar usar botas cerradas.
  2. Ropa. Usar ropa de color claro (es más fácil identificar si hay garrapatas sobre ellas). Preferentemente usar manga y pantalón largo.
  3. Ruta. Caminar por la parte central de caminos y evitar contacto con vegetación circundante.
  4. Repelentes. Utilizar repelentes autorizados y seguir sus indicaciones de uso de la etiqueta.
  5. Animales. En el caso de salir con un animal de compañía, es conveniente utilizar algún antiparasitario externo autorizado (consulta con tu veterinario).

Cuando finalice la jornada:

  • Revisar cuidadosamente todo el cuerpo en busca de alguna garrapata. Prefieren lugares calientes y húmedos del cuerpo, por lo que es muy importante revisar pliegues: axilas, ingles, cuero cabelludo, detrás de las rodillas, por dentro y fuera de las orejas, en el ombligo y alrededor de la cintura.
  • Revisar también a las mascotas.
  • Lavar la ropa con agua caliente.