Imagen de archivo de la calle de Santa Catalina, en San Lorenzo. / E. A.
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La Asociación de Vecinos ‘La Parrilla’ de San Lorenzo ha mostrado el malestar que impera en el barrio por la próxima apertura de una casa de apuestas en la calle de Santa Catalina, a diez metros de una ludoteca privada, a 130 metros de la Escuela Infantil La Senda, municipal, y a 400 metros de la sede de una entidad social que trabaja contra las adiciones.

La directiva de la asociación ha dirigido sendos escritos al Ayuntamiento de Segovia y a la Junta de Castilla y León solicitando “una moratoria en la concesión de licencias de apertura de este tipo de locales, no solo en San Lorenzo, sino en cualquier barrio de Segovia, hasta que se apruebe una nueva ley”.

En este sentido, indica que es conocido que el nuevo Gobierno del Estado, fruto del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos, incluye la reforma legislativa para regular, entre otros aspectos, la distancia de casas de apuestas a los centros escolares medida en línea recta y no de puerta a puerta.

De llevarse a cabo esta modificación, desde la asociación explican que el local que se prevé abra en la calle de Santa Catalina del barrio “está dentro del ámbito del colegio público ‘Martín Chico’ y del Centro de Salud Segovia III, entre otros espacios de riesgo.

El presidente del colectivo vecinal, Félix Maroto, señala, por ejemplo, una residencia universitaria privada y apunta que, aunque se trata de mayores de edad, en el barrio de San Lorenzo hay una oposición generalizada a la instalación de negocios “que son un cáncer para la juventud”.
Abunda sobre este asunto, recordando que cada vez son más frecuentes los casos de adición al juego entre los jóvenes y se hace eco de las informaciones que sostienen que las salas de juego no han parado de crecer en la ciudad y actualmente “hay un local por cada 7.285 habitantes” cuando en Madrid y Valladolid la ratio es de 9.597 y 13.669, respectivamente.

“Curioso, en esto sí queremos ser los primeros, tenemos más locales de este tipo por habitante que Madrid y Valladolid”, ironizan desde la asociación de vecinos.

Otro aspecto que argumenta el colectivo para solicitar la moratoria de las licencias hasta que se modifique la ley es la antigüedad de la actual normativa que regula esta actividad de las casas de juego, que data de 1998.

Recuerda también que “la competencia y atribución corresponde a la Junta de Castilla y León” y que el Procurador del Común, el equivalente a la figura del Defensor del Pueblo en la Comunidad Autónoma, ha emitido ya una resolución para instar a la modificación de elementos centrales en la legislación “como son la distancia a los centros educativos”.

Los vecinos no encuentran ningún beneficio para el barrio en la apertura de un negocio de estas características, algo que hacen extensivo al resto de barrios, y consideran por el contrario que puede suponer un problema de salud pública, por las adiciones que genera, de ahí que soliciten la actuación de las administraciones públicas para proteger, sobre todo, a los jóvenes y sus familias.

Por otro lado, la asociación habla del impacto negativo que este tipo de locales tiene en otra actividad económica del barrio como es la hostelería, “una competencia desleal, por consumiciones gratis y precios por debajo del mercado, para atraer a jugadores”. Precisamente en las últimas semanas se ha producido el cierre de dos bares ‘históricos’ en el barrio de San Lorenzo.

Maroto ha informado de que la directiva de la asociación de vecinos ha solicitado una reunión con el delegado territorial de la Junta en Segovia, José Mazarías, para abordar este problema, entre otros.