San Juan de Pan y Agua o de Sacramenia- Anacoreta (*Villacastin, 1082? † Sacramenia, 1142)

El ‘Diccionario de los Santos’ (C. Leonardi, A. Ricardi, G. Zarri, VOL, II .1998) incluye la Biografía de “Juan de Sacramenia” calificándole como Santo “mozárabe” (cristiano que vivía bajo el dominio musulmán) que fue compañero de San Frutos, San Valentín y Santa Escolástica, que habitaban un cenobio en los riscos del Duratón. Prosiguió su vida de eremita en una cueva cercana a la localidad de Sacramenia (SG) y los naturales del lugar le conocían por Juan de “Pan y Agua” que tal era su alimentación. Añaden textualmente que “…se sabe que era de Villacastín…” y esto atrajo mi interés, por descubrir un vecino que moraría en el lugar de Villa Castín hacia finales del S.XI, cuando la zona estaba bajo el dominio musulmán (Alfonso VI reconquistó Toledo en 1085) Celebraban su fiesta el 17 de diciembre.

En la página web de “La Verdad Católica”, en 2014 figuraban como santos del día: “… San Juan de La Cruz, Presbítero y Doctor de la Iglesia Santos: Juan Paniagua, anacoreta. Beato Buenaventura de Pistoia, presbítero.”

En ésta Biografía sobre San Juan de Pan y Agua, lo sitúan en la primera mitad del SXII. Abandonó su casa para vivir como anacoreta en una zona montañosa cercana a Segovia consagrando su vida a Dios, vistiendo de burdo sayal, alimentándose de pan y agua, de ahí el sobrenombre. Cobró fama de santo varón y prestigio como taumaturgo (persona con poderes para hacer milagros) o actos prodigiosos, lo que atraía a la gente de los alrededores. Al llegar los monjes que fundaron el monasterio de Sacramenia le convencieron para dejar la cueva acogiéndole, pero vivió con ellos poco tiempo”…muriendo de avanzada edad…” Suponiendo que muriese con 60 años, que para entonces sería una edad muy avanzada, su fecha de nacimiento habría sido 1082, y de morir a los 70 años, habría nacido en 1072 lo que confirmaría su calificación de mozárabe. Que durante su permanencia en el claustro su vida sirvió de ejemplo, maravillando a monjes y fieles, por lo que al fallecer, el monasterio se convirtió en centro de peregrinación lo que dio origen a su culto.

Consultando el Santoral de “la Verdad Católica” de 2020, en el lunes 14 de diciembre figura lo siguiente: “… San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia MR p. 898 (889) / Lecc. I, p. 387. Otros santos: Nemetalah El-Hardini, presbítero maronita. Beata María Francisca Schervier, virgen fundadora.” Comprobamos que mantienen a San Juan de la Cruz pero no a San Juan de Paniagua.

Cuando hacia el año 1141, llegaron los monjes cistercienses al paraje del Coto de San Bernardo a 2 Km.s de Sacramenia (Segovia) encontraron al ermitaño Juan, al que las gentes del lugar denominaban “Juan Pan y Agua” por ser tal su sustento. Habitaba una cueva y resplandecía en santidad y milagros a juicio de los naturales del lugar. Juan orientó a los frailes pues conocía muy bien el entorno y aquellos le convencieron para que se incorporase a la comunidad. Ha llegado hasta nuestros días recogido negro sobre blanco, que era de Villacastín utilizando concretamente la expresión “…Se sabe que era natural de Villacastín…” complicado de demostrar documentalmente y en ello estamos. Tuvo que transmitirse por tradición oral y posteriormente los monjes del Monasterio de Sacramenia lo escribirían en algún manuscrito. La supervivencia a través del tiempo del lugar de procedencia, es indicio claro de que Juan mantuvo siempre vivo el recuerdo de su tierra y que a la normal curiosidad de sus interlocutores respecto a su procedencia respondería ¡nací en el lugar de Villa Castín!

En 1142, apenas fallecido Juan de Paniagua, comenzó la veneración popular de las gentes de la comarca y por la Orden de Císter ya que el historiador Crisóstomo Enríquez le recogió como tal en el “Menologium cisterciense” (Tomo I ,1630) donde le califica como “Converso”, pienso que se trata de la acepción de “un profeso sin votos solemnes” en una orden o congregación religiosa. Los Menologios Cistercienses de 1898 y 2019, mantienen la festividad el 14 de diciembre y reproducen con alguna variación el de 1630. A San Juan de Pan y Agua le consideraron intercesor para la obtención de buenas cosechas y para evitar la sequía. También le denominaban Juan “Paniagua” o “de Sacramenia”. Su fiesta la celebraba la iglesia, en la zona donde era más conocido, el 17 de diciembre. El Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia le supone natural de Sacramenia. Persiste aún la cueva donde habitó el ermitaño, sita en un altozano cercano al monasterio de Sacramenia.

Estuvo propuesto para ser patrón de la diócesis de Segovia, pero prevaleció San Frutos. Hace tiempo pregunté en el “Archivo Diocesano” de Segovia y a la archivera no le constaba documentación al respecto, pero insistiré. Colocaron sus reliquias en una urna de plata que situaron tras el retablo mayor. Con la desamortización de Mendizábal (1835) los monjes dejaron el monasterio, quedando hasta que se vendió. Los propietarios en 1925, vendieron el claustro, la sala capitular y otras dependencias del monasterio a unos norteamericanos, pero el templo pasó a ser la iglesia parroquial del pueblo de Pecharromán que conserva el culto. A principios del presente siglo, carecían de dinero para la conservación de los tejados, por lo que vendieron la urna de plata y las reliquias se colocaron en una humilde arca de madera que llevada en procesión, depositaron en el nicho abierto en un muro, junto al retablo mayor. Una parte de las reliquias se entregaron al monasterio de monjas cistercienses de “San Vicente el Real” en Segovia, el 20 de agosto de 1976.

Seguiré la búsqueda documental para completar la Biografía de San Juan de Pan y Agua y en concreto un panegírico de Crisóstomo Enríquez sobre su santidad, que se me resiste. Estas líneas son un paso más para recuperar su recuerdo y darle a conocer en Villacastín y tras las consultas pertinentes a la autoridad religiosa ¿no sería de interés contar con una imagen del santo local, en la gran iglesia parroquial?

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(*) Cronista Oficial de Villacastín.