Juan Andres Saiz Garrido Asetra
Juan Andrés Saiz, Presidente de ASETRA. / KAMARERO

El Presidente de la Asociación Segoviana de Empresarios de Transporte, ASETRA, Juan Andrés Saiz Garrido, conversa con EL ADELANTADO coincidiendo con la festividad del patrón de los transportistas, San Cristóbal.

—¿Qué papel ha tenido el sector del transporte en esta pandemia?

—Muy importante. Desde el primer momento, empezando por los meses del primer estado de alarma, el transporte afrontó la responsabilidad de mantener el pulso de este país y de esta provincia, llevando los productos de primera necesidad a todos los rincones, cuando no había mascarillas ni otros medios para protegernos del Covid-19.

Entonces enfermaron y fallecieron muchos transportistas, conductores y personas relacionadas con nuestra profesión. Después, hemos seguido garantizando el derecho a la movilidad de personas y de mercancía, como un servicio público esencial que somos.

—¿Qué medidas han tenido que tomar?

—Somos disciplinados y responsables. Hemos adoptado todas las medidas que nos han marcado las autoridades sanitarias. En el transporte de mercancías los conductores con los equipos de protección —cuando llegaron—, distancia de seguridad, entrega de paquetería sin necesidad de firma… Y en el transporte de viajeros, se siguió la reglamentación a rajatabla —ocupación de vehículos, limpieza y desinfección, sistema de renovación de aire en los autocares…—. Con estas medidas, hemos mantenido el transporte de trabajadores a sus puestos de trabajo, el de estudiantes a colegios, institutos y universidades, y las mercancías a todos los rincones.

—¿Cuáles son las preocupaciones actuales de los transportistas?

—La principal es derrotar al virus mediante el avance definitivo de las vacunaciones y que, mientras tanto, la gente sea más responsable con lo que nos estamos jugando: la vida. Esto es lo primero. Después nos preocupa la recuperación de la actividad económica, el persistente hundimiento del mercado en algunos sectores, como el transporte de viajeros, y la ausencia de ayudas palpables para las empresas por parte de la Administración.

—¿Qué balance hacen en este último año en el sector del transporte?

—Negativo para la clase política, que no han sabido dejar a un lado sus diferencias ante la pandemia ni empujar juntos el carro, en la misma dirección, para afrontar con eficacia este problema de Estado; tampoco los jóvenes han respondido correctamente, nunca sus ansias de diversión han sido tan lesivas para la sociedad. Algo habremos hecho para que unos y otros actúen así.

En cuanto al sector del transporte segoviano, saco la conclusión de que somos un colectivo responsable, profesional y solidario, colaborando en la compra en el exterior de mascarillas y EPI para los sanitarios, cuando no había estas defensas y los profesionales de la Sanidad Pública -los que tienen que curarnos- caían sin remedio y en masa.

—¿La pandemia ha influido por igual al sector del transporte o ha habido diferencia en función de la actividad de los transportistas?

El transporte de viajeros ha resultado muy afectado. El regular se ha mantenido por debajo del 50 % y el discrecional cayó por completo. Lentamente, comienzan a recuperarse un poco. Los taxis también has tenido un castigo del 50%.

En mercancías el descenso de actividad ha sido más leve, pero la incertidumbre persiste. El transporte de carga fraccionada ha aumentado, empujado por el incremento del comercio online.

—¿Ha sufrido alguna modificación o cambio la regulación o normativa por la que se rigen los transportistas?

—En el transporte la normativa es muy cambiante. Durante la pandemia ha habido cambios puntuales, a lo que hemos tenido que adaptarnos. Pero esto no para, sabemos que ahora llegará una nueva etapa, de normas y de mercado.

—¿Qué proyectos tiene a corto o largo plazo?

—Como empresario, sacar mi empresa adelante, a pesar de las adversidades. Como responsable del colectivo en Asetra, mantenerle unido y con la moral alta, ayudarles a superar los problemas actuales y los que vienen, afrontar el conflicto latente de la falta de conductores, haciéndole al sector más atractivo y fácil a los jóvenes para que renueven la elevada edad media, seguir apostando por la formación permanente y prestar buenos servicios a los socios de Asetra.

—¿Han recibido algún tipo de ayudas por parte de las Administraciones? ¿Cuáles?

—Prácticamente nada. La Junta ha pagado las ayudas para las rutas de débil tráfico de viajeros y han comenzado a pagar los gastos derivados de las medidas anticovid en el transporte escolar, pero fuera de eso, no ha habido más que los ERTE y los aplazamientos de los préstamos. Ayudas finalistas, ninguna. Ni para las empresas de viajeros ni para las de mercancías. Para los taxistas ha habido algo testimonial. Los fondos europeos se pregonaron con mucho énfasis, pero me temo que esas ayudas no van a llegar directamente a los transportistas.

—Este año, a consecuencia de la Covid-19 la celebración de San Cristóbal será más reducida ¿qué actos tendrán?

—Sólo un acto religioso en la iglesia de Santo Tomás, para recordar a nuestros compañeros fallecidos. Nos hubiera gustado mucho celebrar San Cristóbal como se merece, pero debemos ser responsables y esperar un año más.

—¿Cuántos miembros son en la Asociación? ¿Han incrementado este último año?

—400. No ha habido cambios significativos. Bastante es que muchas empresas hayan aguantado este año tan difícil.

—¿Quiere trasmitir algún mensaje a los transportistas, tan esenciales este último año?

—Tres mensajes, uno de agradecimiento, por el alto nivel de responsabilidad que han tenido los profesionales del transporte durante esta etapa; otro de esperanza en que pronto, cuando se alcance la vacunación plena y la pandemia esté más controlada, se recuperen la normalidad, la economía y el mercado. El tercero es de optimismo: hemos superado crisis muy duras, como la de 2008; podremos con ésta y, al año que viene, las bocinas de nuestros vehículos sonaran con entusiasmo cuando llegue San Cristóbal para celebrar que, una vez más, el transporte puede con todo.