Sacyl corrige las obras del Hospital General para evitar los malos olores

Un informe de la Inspección de Trabajo, presentado ayer por UGT, constata que en algunos servicios se registró la presencia de un compuesto químico por encima de los niveles permitidos

10

Sanidad de Castilla y León, a través de la Gerencia del Área de Salud de Segovia, ha ejecutado varias obras de reforma y ha afrontado la sustitución de material en el ala izquierda del Hospital General poco después de que concluyera su reconstrucción, para buscar una solución a los problemas de malos olores, dolores de cabeza e irritaciones que han sufrido trabajadores y usuarios.

Los gastos derivados de estas reparaciones, que han consistido en variar el recorrido de circuitos de aire acondicionado, cambiar las campanas extractoras o sustituir sifones en el hospital recién estrenado, han corrido a cargo de la Administración sanitaria que ya pagó 66 millones de euros por las obras ejecutadas entre 2000-2007 por la empresa Necsa y el equipamiento del centro.

Los representantes de UGT, Miguel Ángel Mateo, Juan Pedro Aragoneses y Milagros Terrados se mostraron ayer satisfechos porque después de años denunciando los riesgos que trabajadores y usuarios corrían, que han llevado a una trabajadora a la baja por enfermedad y a clausurar habitaciones de Pediatría, su persistencia ha hecho que “el hospital sea más seguro” pero lamentan los peligros que entre 2005 y 2008 ha habido en este centro.

Las causas de los malos olores y las irritaciones sufridas en la zona donde se encuentran los servicios de Pediatría, Anatomía Patológica, Urgencias y Laboratorio de Hematología radican en las emanaciones de xileno, líquido que ha continuado utilizándose a pesar de que la dirección del centro garantizó su sustitución en 2006, después de registrarse los primeros problemas, y a la presencia en niveles superiores a los permitidos del compuesto químico, formaldehído, según las conclusiones de distintas investigaciones internas y externas hechas en el hospital.

Miguel Ángel Mateo, Juan Pedro Aragoneses y Milagros Terrados expusieron ayer las conclusiones de un informe de Inspección de Trabajo, impulsado por una denuncia de UGT hecha en abril de 2008, en el que se constatan estos hechos y se indica que los sifones instalados en el hospital no eran adecuados, que la evaluación de riesgos del centro no estaba actualizada, que los lavacuñas eran defectuosos, que faltaban etiquetas en productos tóxicos y peligrosos y tampoco había fichas técnicas de estos productos y que las campanas extractoras de Anatomía y Hematología eran defectuosas. De acuerdo a las explicaciones de los representantes de UGT la Inspección de Trabajo en el informe fechado el 15 de abril de 2009 señala que las “bocas” de entrada y salida del aire acondicionado y de las campanas extractoras de los laboratorios, situadas en la quinta planta, estaban enfrentadas, por lo que no había renovación de aire y los malos olores entraban y salían del centro.

Para corregir estas anomalías se ha establecido un protocolo de uso de xileno, líquido empleado en el lavado del instrumental de Anatomía Patológica, se han sustituido sifones en Pediatría, sellado de lavacuñas en las salas de Urgencias y Yesos, modificado la red de aireación y campanas extractoras e instalado un sistema de ventilación forzosa en Anatomía Patológica.

Juan Pedro Aragoneses, miembro de la Junta de Personal de Centros Sanitarios, aseguró que seguirá trabajando para actualizar la Evaluación de Riesgos Laborales del complejo hospitalario cada año.