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Uno de los primeros vacunados con AstraZeneca tras la suspensión y reanudación de la campaña/ KAMARERO

Los mensajes contradictorios de las distintas autoridades sanitarias del país, los constantes cambios de franjas de edad, el miedo a efectos secundarios, la falta de información clara, la suspensión y después reactivación de la administración de la vacuna de AstraZeneca-Universidad de Oxford están haciendo mella en la población segoviana. La incertidumbre que con estos vaivenes se está generando se hizo notar ayer en el pabellón municipal Pedro Delgado donde a las tres de la tarde se reanudó la administración de dosis de la firma anglo-sueca con escasa afluencia de ciudadanos y la expresión de muchas dudas entre los primeros que acudieron.

Los equipos de Sacyl contaban con un centenar de dosis para una sesión de cinco horas pero en las dos primeras solo habían acudido quince “valientes”, según la calificación que hizo uno de las primeros vacunados. Entre los que iban llegando, con cuentagotas, se oían quejas sobre la falta de información. “Es que nos acabamos de enterar de que podíamos vacunarnos y hemos venido; podían dar más tiempo”, comentaba una pareja del grupo de población destinataria de la acción, las personas nacidas 1956 y 1957.

Yo tengo un poco de miedo a los efectos y he dudado pero pienso que peor es estar en el Hospital hecho polvo por el Covid” decía un segoviano mientras daba sus datos al personal sanitario. “A mí —aseguraba una señora en el pasillo del ‘Pedro Delgado’— si ahora me dicen que en lugar de AstraZeneca me ponen Pfizer o Moderna me dan una alegría”. Los sanitarios esperan que a medida que pasen las horas se intensifique la asistencia.

Segovia y medio rural

La Gerencia de Asistencia Sanitaria de Segovia ha reanudado la administración de dosis de AstraZeneca a las personas nacidas en 1956 y 1957 reorganizando los equipos para dar continuidad a la programación semanal, tras el acuerdo adoptado el miércoles por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de limitar el uso de la vacuna de AstraZeneca-Universidad de Oxford a las personas mayores de 60 años.

En el caso de las tres zonas básicas de salud de Segovia capital, los municipios de la zona básica de Segovia Rural y San Ildefonso-La Granja, la campaña se retomó ayer a las 15.00 horas en el pabellón ‘Pedro Delgado’ para los mutualistas, las personas con seguro médico privado y aquellos ciudadanos que no pudieron acudir al llamamiento realizado los días 1 y 3 de abril para las personas de 65 y 64 años. Se vacunará también hoy viernes, 9 de abril, y el lunes, 12 de abril, entre las 15.00 y las 20.00 horas.

También se reactiva la vacunación por llamamiento para este grupo de población en los centros de salud del medio rural. En Cuéllar, se vacunaba ayer a los nacidos en 1956 y hoy viernes, 9 de abril, a los nacidos en el primer semestre de 1957; en Nava de la Asunción, se comenzó el jueves con los nacidos en 1956 y el lunes, 12 de abril, se continúa con los de 1957; y en Carbonero el Mayor, este 9 de abril, se vacuna a los nacidos en 1957. El horario en los centros de salud será desde las 15.30 a las 20.30 horas.

Los ciudadanos a vacunar deben de acudir con tarjeta sanitaria del sistema de salud pública, de entidades privadas o mutuas, y presentar el DNI.

La vacunación a personas de 65 a 60 años se solapa con el desarrollo de la campaña por grupos y franjas de edad menores de 80 años que continúa como está establecido en la ‘Estrategia de vacunación frente a Covid-19 en España’ y siempre supeditada a la disponibilidad de dosis.

De esta forma, durante los días 8, 9 y 12 de abril se procede a vacunar con Pfizer y Moderna a las personas nacidas en los años 1942, 1943 y 1944 también en el pabellón Pedro Delgado de la capital. Están convocados a este llamamiento los usuarios de las tres zonas básicas de salud urbanas, la zona básica de Segovia Rural y la de San Ildefonso-La Granja.

El vicepresidente y portavoz de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha pedido “disculpas” a los cerca de 8.000 ciudadanos (800 en Segovia) que el miércoles sufrieron las “molestias” de suspender cuatelarmente la vacunación con AstraZeneca, pero ha defendido que acertaron al tomar esa iniciativa y la ha achacado a la “no decisión” del Gobierno central.

Por su parte, la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, ha enfatizado que no se arrepiente “de nada, de absolutamente nada”, con relación a la suspensión cautelar de la vacunación con AstraZeneca, y ha negado que actuara “por libre”, sino que ejerció sus competencias por prudencia y avalada por la ministra de Sanidad. En rueda de prensa Casado aseguraba ayer que “tiene muchos más beneficio vacunarse que no hacerlo” e indicó que no ha habido casos “importantes” de reacciones adversas entre los vacunados en Castilla y León.

Sanidad amplía el límite de edad de vacunados hasta 69 años

El Ministerio de Sanidad y las comunidades han acordado este jueves que, una vez se concluya la vacunación con AstraZeneca a las personas de entre 60 y 65 años ahora en marcha, se prosiga con las del grupo de 66 a 69, aunque en su caso también podrán ser inmunizados con los otros sueros disponibles. De esta forma, las personas de entre 66 y 69 años podrán ser vacunadas con cualquiera de los sueros ahora disponibles y también el de Janssen, cuya primera entrega se espera para mediados de este mes.

Segunda dosis, pendiente

La Comisión de Salud Pública ha decidido además posponer la vacunación de los menores de 60 años que estaban priorizados en la estrategia para recibir el preparado de la Universidad de Oxford pero que aún no hayan recibido el primer pinchazo. Para los que sí lo habían hecho, los técnicos del Ministerio de Sanidad y de las comunidades comunicarán próximamente su decisión sobre la segunda dosis “según se vaya actualizando y ampliando la evidencia científica, las evaluaciones de la EMA y en comunicación con otros países de la UE”.

Vaxzevria (nombre comercial de la vacuna de AstraZeneca) empezó a administrarse en febrero a una parte de personal esencial -docentes, policías, guardias civiles o bomberos, entre otros-, en un principio menores de 55 años y después de 65 tras ampliar el límite, junto a población general por debajo de esa edad.