Vallas apiladas en uno de los extremos de la plaza de la Morería el pasado viernes. / Nerea Llorente

Aunque los responsables municipales preveían que las obras de remodelación urbana de la plaza de la Morería, en el barrio de San Millán, comenzasen hace una semana, el lunes 11 de este mes de enero, finalmente el concejal de Obras, Miguel Merino, ha reconocido que hasta el pasado jueves por la tarde la empresa adjudicataria, El Ejidillo Viveros Integrales, no había iniciado ningún trabajo y lo único visible es el traslado de vallas a este espacio público, conocido por tener en el centro un templete o quiosco de música.

Merino, en declaraciones a El Adelantado, había aclarado que en los primeros días la ejecución de este proyecto consiste en trabajos de asentamiento con equipos auxiliares, pero advertía de que era posible que la empresa constructora realice algún replanteo y opte por tareas previas como la instalación de casetas de obra, etc.

Una semana después la realidad, constatada por los propios vecinos del barrio, es que únicamente se han colocado vallas apiladas en uno de los extremos de la plaza.

Como se recordará, la partida inicial en el presupuesto municipal de 2020 para acometer la remodelación de este espacio urbano ascendía únicamente a 125.000 euros pero el gobierno municipal, de acuerdo con el movimiento vecinal del barrio, decidió mejorarlo porque se intervendrá en una superficie mayor, en torno a 3.000 metros cuadrados, al incorporar el espacio que enlaza la plaza con la calle de San Millán.

Aunque la alcaldesa, Clara Luquero, anunció en junio de 2020 que en breve se iniciaría el procedimiento de licitación, este no comenzó hasta septiembre para adjudicarse a finales de noviembre.

El edil socialista ha explicado que las obras podían haber comenzado en el mes de diciembre pero, de común acuerdo con las empresas adjudicatarias, los responsables municipales pensaron que era mejor retrasarlo para después de Reyes y evitar así molestias a los vecinos en la temporada navideña, además del periodo vacacional que algunas constructoras tienen por convenio en estos días de invierno.

En cuanto a las obras de ejecución de una pista deportiva y de un aparcamiento en superficie en el paraje del Tejerín del barrio de Santa Teresa-el Puente de Hierro, cuyo comienzo se preveía también hace una semana, la empresa adjudicataria, Onsaze Infraestructura, que tiene su sede en la Comunidad de Madrid, ha alegado problemas relacionados con la nevada y las bajas temperaturas.

Merino no se aventura a poner fecha para el inicio, aunque confía en que no se demore mucho mas.

Como se recordará, se trata de las que pueden considerarse las primeras actuaciones del proyecto más ambicioso de recuperación de la cabecera del valle de Tejadilla a partir de la mejora de dos parcelas municipales de 7 hectáreas cada una.

La construcción de la pista deportiva estaba contemplada ya en el presupuesto municipal de este año pero el aparcamiento, para entre 75 y 80 plazas en el entorno del Colegio Carlos de Lecea, ha sido una mejora incorporada a raíz de las demandas de los vecinos de este barrio segoviano.

Ambas instalaciones se construirán junto a la calle del Greco y el acceso al aparcamiento, en su cruce con la calle de Jesbús Unturbe. El coste conjunto asciende a 300.605,93 euros, un ahorro de casi 90.000 euros en relación con el presupuesto de licitación.