Susana Moreno preside la Demarcación de Segovia del Colegio de Arquitectos de Castilla y León Este. / KAMARERO
Susana Moreno preside la Demarcación de Segovia del Colegio de Arquitectos de Castilla y León Este. / KAMARERO

“Habría que intentar impulsar y favorecer la rehabilitación de Segovia, porque está un poco viejita, un poco abandonada”. Esta es la imagen que tiene la arquitecta Susana Moreno de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad que le acogió hace cerca de 30 años y que ya considera su hogar. Quizá por eso quiere que se explote al máximo su belleza.

A pesar de que está al frente de la Demarcación de Segovia del Colegio de Arquitectos de Castilla y León Este desde 2015, nunca se ha planteado qué significa para ella desempeñar este cargo. Pero si hay algo que tiene claro, es que en su mano está el poder de aportar a la ciudad su grano de arena, lo que trató de hacer durante su etapa como concejala en el Ayuntamiento de Segovia.

Vive en la provincia desde 1992, cuando el amor hizo que su viaje fuera solo de ida. Cambió Madrid, su tierra natal, por la ciudad del Acueducto. De ahí el orgullo que denota en su voz cuando explica que ya se siente segoviana. “No me vería viviendo en otro sitio”, garantiza.

Para ella, Segovia se puede dividir en dos partes. Por un lado, la ciudad que es Patrimonio de la Humanidad y todo su conjunto histórico. Y, por otro, una zona que tiene poca población si se compara con su extensión. “Al tener una densidad media, eso penaliza al comercio”, lamenta. Tiene el foco puesto en los cerca de 5.800 millones de euros que canalizará España para la rehabilitación de edificios y que espera que conviertan a Segovia en uno de los puntos receptores.

Para ser una ciudad Patrimonio de la Humanidad, está poco cuidada en sus espacios públicos y poco rehabilitada en sus edificios históricos”, afirma contundente. Antes de 1980, ya se había dado forma a buena parte de la cara actual de Segovia. 20.000 de las 30.000 viviendas de su parque inmobiliario se levantaron antes de cambiar de década.

Si hay algo que desea Moreno es que la parte antigua de la ciudad “se adapte a la normativa de accesibilidad”. Hace no mucho que colocaron un ascensor en el Colegio de Arquitectos. Sin embargo, esto no facilitaría que alguien en silla de ruedas pudiera entrar en el edificio. “Hay una acera levantada, demasiado estrecha y con un bordillo alto”, sostiene. Puede que esté en lo cierto y su renovación haga de Segovia una ciudad aún más bella e inclusiva.