Martín y Merino, en el centro, junto a los representantes de la comunidad de regantes, en la reunión de ayer. / EL ADELANTADO
Martín y Merino, en el centro, junto a los representantes de la comunidad de regantes, en la reunión de ayer. / EL ADELANTADO

Tras la decisión de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHS) de estimar parcialmente las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento y la Comunidad de Regantes de la cacera de San Lorenzo, ambas instituciones suman esfuerzos para buscar una fórmula administrativa que permita mantener el uso histórico de esta secular infraestructura hídrica. A tal fin, la Casa de la Moneda albergó este martes una reunión entre la alcaldesa Clara Martín y el concejal de Obras Miguel Merino y los representantes de los regantes a fin de delimitar las acciones conjuntas en defensa del uso histórico y cultural de la cacera.

La alcaldesa señaló que ambas instituciones mantienen un objetivo común que es el de “marcar los objetivos para posteriormente invitar a la Confederación Hidrográfica a la ciudad y fijar los compromisos, pues en la última resolución de las alegaciones presentadas ya hay un compromiso de poder llegar a un entendimiento y mantener ese uso de riego vinculado a ese uso histórico y cultural de la cacera”.

Además, subrayó la importancia de mantener el uso de la cacera de regantes ya que se trata del “elemento vertebrador” del paraje pintoresco de Segovia, ya que sin esa cacera “no se podrían” alimentar las huertas, que son las que configuran este paisaje de todo el valle del Eresma.

La alcaldesa recordó que hubo “declaraciones contrarias” por parte de la Confederación, incluso achacando que la Comunidad de Regantes no había presentado alegaciones,que después “tuvo que retractarse porque efectivamente si se habían presentado; y ahora que están admitidas hay que ver que fórmula de solución hay para mantener esa concesión”.

Miguel Merino ha señalado que lo que se pretende desde el Ayuntamiento es negociar por la vía administrativa “más coherente” con la Confederación Hidrográfica para poder disponer de esa dotación de agua que se dio por “extinta”. “En tanto en cuanto esto se resuelve, que no suelen ser rápido, se quiere disponer de una salida inmediata para que en este tiempo se pueda seguir usándolo, porque se están tratando de negociar las dos vías la administrativa definitiva y la urgente que permita tratar las necesidades hídricas de todo este entorno”, ha afirmado Merino.

Por parte de los regantes, el asesor histórico y jurídico de la comunidad, Jesús Fuentetaja destacó que ambas instituciones “van de la mano por que se está defendiendo un interés común, ya que si no se pudieran regar las huertas, éstas se podrían convertir en el futuro en solares”.

Del mismo modo, recordó que las huertas cuentan con la declaración de Bien de Interés Cultural del paisaje histórico desde 1947, como así ha reconocido la Junta de Castilla y León, por lo que “todas las administraciones están defendiendo algo que se tiene la obligación de defender por que es la defensa de un BIC en una Ciudad Patrimonio de la Humanidad”.