Monseñor Franco
Monseñor Franco, en un momento de su sermón. / M.G

Como en muchas otras parroquias y diócesis, la mañana del Viernes Santo, Segovia recuperó de la mano de la Junta de Cofradías el ‘Sermón de las Siete Palabras’ en el que se reflexiona sobre las siete últimas frases que Cristo pronunció antes de su muerte en el Calvario. El obispo César Franco fue el encargado de realizar este sermón en el que puso ante los fieles que asistieron en la iglesia de San Miguel las claves para entender el misterio que da sentido a la fe cristiana en la figura de Jesús.

Presentado por el presidente de la Junta de Cofradías, Víctor García Rubio –que entregó al prelado las tapas bordadas del sermón-, el obispo dedicó más de 45 minutos a reflexionar sobre ‘El amor consumado’ , y aseguró que las siete palabras suponen que “el Verbo de Dios culminó su ministerio de la palabra resumiendo sus últimos sentimientos ante la muerte cercana, y sólo pueden ser escuchadas con profunda veneración y con la inmensa gratitud de quienes cuando se acerque la hora de la muerte, hallaremos en ellas, luz, consuelo y esperanza”.

Así, Monseñor Franco aseguró que los cristianos “no debemos dejar la preparación de nuestra muerte para una enfermedad grave ni reducirla a los ejercicios de piedad típicos para el momento de la agonía, porque del mismo modo que la vida no se improvisa, tampoco se improvisa la muerte”. Por ello, invitó a reflexionar sobre las ‘siete palabras’ como lección “del Maestro que, sin decirlo expresamente, nos enseña a morir”.

De igual modo, señaló que la vocación del cristiano es “dar la vida libremente, pero para llevarla a cabo necesitamos vivir unidos a Cristo crucificado y abrazarnos a la Cruz al igual que lo hicieron los santos”.