Reencuentro con la movida segoviana

‘Vete al Fresco’ trae hoy a El Volapié el recuerdo de Formica Rufa, que en los 80 revolucionó la música en la capital

Desde que se comenzó a publicitar la actuación que los excomponentes de Formica Rufa llevarán a cabo hoy en la terraza de la Taberna El Volapié, Carlos Angulo se ha encargado de desmentir por activa y por pasiva el hipotético regreso del grupo que revolucionó la música segoviana en la década de los 80 a los escenarios. La iniciativa ‘Vete al fresco’ que durante el verano llena de música los rincones de la capital ha hecho posible que los nostálgicos de la época tengan hoy la oportunidad de recordar algunas de las canciones de la mítica banda evocadas y recreadas por Angulo y el ‘buho’ Vidaechea en un concierto que comenzará a las 22.00 horas y que contará con la inestimable colaboración de ‘Tristón’ en la percusión.

“No va a ser un concierto de Formica Rufa, sino un divertimento o una evocación donde tocaremos algunas de las canciones del grupo pero de aquella manera, de forma más sencilla”, explica Angulo, que asegura que la actuación “no es un retorno ni una reunificación. De hecho, hay integrantes del grupo original a los que hemos perdido la pista, porque la vida les ha llevado por otros derroteros”, asegura el músico segoviano.

Surgido a principios de los años 80 del pasado siglo, Formica Rufa emergió como banda tras ganar en octubre de 1983 el I Concurso Provincial de Pop-Rock “Ciudad de Segovia”, con un premio que le permitió la grabación de un millar de ejemplares de un disco sencillo con el tema ganador del concurso. La mezcla de pop, rock y ritmos latinos como la salsa les llevó a alcanzar cierta notoriedad fuera del ámbito provincial, consiguiendo eco en medios de comunicación audiovisuales y referencias en diarios de tirada nacional.

Angulo, que estuvo en la génesis del grupo pero lo dejó para seguir vinculado a la música con bandas como ‘La Troupé de la Merced’, señaló que en sus orígenes Formica Rufa “era un grupo de chicos de instituto con guitarras y panderetas, que después se transformó en una banda más seria en su época dorada”. Los avatares del destino y las diferentes carreras profesionales de sus integrantes hicieron que poco a poco se desmembrara hasta desaparecer, aunque en el recuerdo quedan algunas de sus canciones y muchos de sus seguidores seguirán “buscando al mono por la Calle Real”…