Recoletas prevé la llegada del acelerador lineal para el mes de julio

La empresa precisa que los plazos para la entrada en funcionamiento de la unidad de radioterapia en Segovia se mantienen para “después del verano”

hospital recoletas radioterapia aparato
El aspecto del búnker del Hospital Campo Grande de Valladolid da una idea de la disposición final que tendrá el de ‘La Misericordia’ tras terminar todas las obras.

Ya hay plazos para la llegada del acelerador lineal que posibilitará la entrada en funcionamiento de la futura unidad de radioterapia en el Hospital Recoletas, más conocido por los segovianos como ‘Nuestra Señora de la Misericordia’.

La propia empresa aseguró a este periódico que a finales de marzo se firmó el contrato para la construcción del esperado acelerador, que en la actualidad está en proceso de fabricación.

De esta forma, el Grupo Recoletas señaló que si no hay imprevistos el acelerador lineal llegará a sus instalaciones de Segovia durante la segunda quincena del mes de julio.

Además, la empresa sanitaria remarcó que la base donde descansará la avanzada máquina fue dispuesta hace ya un par de semanas en el búnker (recinto blindado) construido hace más de diez años en la conocida ‘Casa del Cura’ del recinto hospitalario.

Esta base son los cimientos, es decir, la estructura que soportará el acelerador. Desde Recoletas aclararon que cuando se construye un búnker se deja un foso de unos 30 centímetros de profundidad en el lugar donde va a colocarse la base (esto ya había sido realizado en el actual búnker en 2010). Una vez se adquiere el acelerador, la empresa suministradora (en este caso, Varian Medical Systems), instala rápidamente esta estructura o cimientos en el foso, rellenando el resto con hormigón.

“Una vez que el CSN haya estimado que la instalación puede funcionar en condiciones de seguridad, emitirá una notificación para la puesta en marcha, que remitirá al titular”

Una vez que llegue el acelerador al conjunto hospitalario, se procederá a su colocación en la base para después iniciarse un mes de pruebas, tal y como exige el Consejo de Seguridad Nuclear que dicta además que “cuando la instalación esté en disposición de iniciar las operaciones a las que le faculta su autorización de funcionamiento, comunicará el hecho al CSN para que este pueda realizar una visita de inspección preceptiva. Una vez que el CSN haya estimado que la instalación puede funcionar en condiciones de seguridad, emitirá una notificación para la puesta en marcha, que remitirá al titular. No se podrán tratar pacientes hasta que no se disponga de la mencionada notificación”.

Preguntados por el acelerador en sí, el Grupo Recoletas asegura que el modelo Truebeam STX, el ya comprado por la empresa sanitaria, “es el acelerador lineal más preciso, fiable y completo que existe” actualmente en el mercado y que “ha sido definido como la excelencia deseable para cualquier tratamiento de radioterapia, ya que es mínimamente invasiva”.

“Gracias a la alta precisión que se consigue con este tipo de aceleradores avanzados, es posible administrar dosis muy altas de radiación al tejido tumoral”

Sobre su efectividad, señalan que “gracias a la alta precisión que se consigue con este tipo de aceleradores avanzados, es posible administrar dosis muy altas de radiación al tejido tumoral, sin apenas afectar a los tejidos sanos que lo rodean, y aumentar la eficacia del tratamiento, consiguiendo así un mayor control tumoral con menos efectos secundarios”.

Además, precisan que este modelo cuenta con “un sistema de posicionamiento guiado por imagen que permite tratar tejidos en movimiento, como por ejemplo el pulmón, con niveles óptimos de precisión y de forma más rápida y segura”.

Por último, el Grupo Recoletas aclara que el acelerador que llegará a Segovia en el mes de julio será igual al instalado en el Hospital Campo Grande de Valladolid. “La precisión de los haces de radiación de alta dosis del nuevo equipo, inferiores al milímetro, así como la posibilidad de monitorización constante de la localización del tumor durante cada sesión, permitirá a los especialistas el tratamiento de lesiones tumorales metastásicas, en las localizaciones más complejas, con la máxima fiabilidad y seguridad”, finalizan sobre las especificaciones y posibilidades del nuevo acelerador.

Las obras para la entrada en funcionamiento de la unidad de radioterapia no se quedarán solo en la instalación del acelerador lineal y sus reformas anexas, ya que también se deberán llevar a cabo otras intervenciones para levantar las distintas salas y acondicionar los espacios que deben cubrir las necesidades de profesionales, pacientes y acompañantes.

Preguntados sobre este respecto, revelan que su intención es que “próximamente” se emprendan estas ‘otras intervenciones’ dentro de la ‘Casa del Cura’. De esta forma, la readaptación de los espacios debería concluir con lo diseñado en el plano de ‘Legalización de las obras para la rehabilitación de la Casa del Cura como centro de tratamiento oncológico y modificado de proyecto básico y de ejecución para finalización de las obras’ que acompaña a esta información y que muestra la disposición final que debería tener el conjunto una vez supere la fase de obras.

Sobre su entrada en funcionamiento, el Grupo Recoletas indica que se mantiene la previsión de que “después del verano” se puedan iniciar los primeros tratamientos en la nueva unidad de radioterapia, por lo que permanecen inalterados los plazos que ya se anunciaron en el mes de febrero.

Sobre la firma del convenio con la Junta, desde la empresa señalaron que se procederá a su firma tras concluirse las obras, una vez que ya pueda entrar al funcionamiento. Esto último es importante, ya que la procuradora segoviana del PSOE en las Cortes de Castilla y León, Alicia Palomo, demostró que este convenio todavía no se había confirmado, hecho que arrojó dudas sobre una unidad de radioterapia que Segovia lleva esperando casi 15 años.

Como antes ya se indicó, además de la tecnología necesaria la unidad precisará de profesionales convenientemente formados. De esta forma, el Grupo Recoletas señala que este servicio va a precisar de radioterapeutas, radio físicos y técnicos, además de personal de apoyo de enfermería o admisión, entre otros.

Sobre el futuro proceso de selección para elegir a estos profesionales, la empresa sanitaria señala que ya se ha comenzado el proceso de selección. De esta forma, aclaran que desde el servicio de radioterapia del Hospital Recoletas Campo Grande de Valladolid, que lleva más de 15 años prestando servicio y en el que trabajan alrededor de 20 personas, están llevando a cabo el proceso de selección de nuevos profesionales para su posterior integración en el equipo que dirige Rocío Cantalapiedra, Jefe de Oncología Radioterápica del Hospital Recoletas Campo Grande, bajo cuya dirección funcionará la futura unidad radioterápica de Segovia y también la de la Clínica Ponferrada de Recoletas, recientemente anunciada esta última.

Las nuevas novedades abren la puerta a que los segovianos vean cumplida una de las más viejas demandas de la provincia y que ha conllevado casi 15 años de lucha, con la esperanza de que en el futuro se pueda evitar el esfuerzo y sufrimiento que supone para los enfermos oncológicos y sus familias los desplazamientos fuera de Segovia.

Muchas han sido las quejas y las suplicas en este aspecto, que parece que por fin se acercan al final, una lucha de la que muchos segovianos han formado parte. Una injusticia que se añadía a otras carencias con las que cuenta Segovia en materia sanitaria y que ya duraba demasiado tiempo.