Imagen de archivo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. / E.A

Un auto de la Sala de Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) estima en parte el recurso interpuesto por uno de los dos ciudadanos marroquíes condenados por un delito contra la salud pública, por una sentencia dictada el pasado mes de febrero por la Audiencia Provincial de Segovia por “atenuante analógica de colaboración con la Justicia, que apreciamos como muy cualificada”. Le rebaja en un grado la pena privativa y se le concreta la pena a dos años y seis meses de libertad preventiva y multa de 20.000 euros con arresto sustitutorio en caso de impago de dos meses y mantiene el resto de los pronunciamientos formulados en su contra.

Por otro lado, el TSJCyL desestima íntegramente el recurso de apelación interpuesto por el otro condenado por la misma sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Segovia y confirman la misma y le condena al pago de las costas causadas. A este auto cabe recurso de casación ante la misma sala o Sala Segunda del Tribunal Supremo.

La Audiencia dio como probado que el 7 de enero de 2021, dos hombres mayores de edad y de nacionalidad marroquí, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, se encontraban, junto con una tercera persona no identificada, en interior del vehículo, que se encontraba estacionado en la calle Cotera de León, de Segovia, cuando agentes vestidos de paisano de la Policía Nacional se acercaron al lugar a bordo de un vehículo camuflado.

Al ir a identificar a los tres hombres, salieron del vehículo y comenzaron a correr, mientras uno de los agentes permaneció en el vehículo camuflado, mientras que los otros dos agentes iniciaron al pie la persecución hasta dar alcance a uno de ellos, precisamente al que TSJCyL ha rebajado la condena.

Instantes después, los agentes de policía accedieron al interior del vehículo a través de la puerta trasera izquierda, que era la única que estaba abierta y, tras un registro superficial, encontraron debajo del asiento del conductor una bolsa que contenía 505 gramos en bruto y 498,02 gramos en netos de una sustancia blanca en un bloque compacto, cuyo análisis ha dado como resultado ser cocaína, con una riqueza del 26,09 por ciento, que los acusados traían consigo para traficar con ella, y que habrían alcanzado en el mercado ilícito un valor de 30.404 euros.