El Jardín de los Poetas se encuentra junto al adarve de la Muralla de la ciudad. / E. A.
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El Ayuntamiento de Segovia ha reabierto al público el Jardín de los Poetas después de que las catas realizadas en la zona donde se detectó un agujero de pequeñas dimensiones hayan mostrado que no hay riesgo para la integridad de la Muralla de la ciudad.

La Concejalía de Patrimonio Histórico ha dado por finalizada la intervención en este espacio, cerrado al público tras la localización a principios del mes de noviembre de un pequeño socavón junto al adarve de la Muralla.

Al encontrarse junto al cubo 59 del monumento, que se derrumbó en 1998 y fue reconstruido posteriormente por la Junta de Castilla y León, ambas instituciones optaron por realizar una inspección más minuciosa del terreno. Esta actuación ha contado con la intervención de técnicos del Servicio Territorial de Cultura de la Junta, de los bomberos y de otros técnicos municipales de Patrimonio Histórico.

Para reconocer la zona se han realizado tres catas en el adarve con el preceptivo seguimiento arqueológico, lo que ha permitido observar el estado actual de los terrizos y de la propia Muralla.

El resultado es que no se advierten oquedades ni hundimientos, más allá del agujero localizado surgido por la acumulación de agua en la zona, ni daños estructurales en el monumento.

Los pozos resultantes de las catas se han recubierto por colmatación con la propia tierra de la excavación, dejando convenientemente afirmada la superficie con el borrillo preexistente y adecentado el adarve para su utilización normal.

Tras la localización del hundimiento, el gobierno municipal decidió cerrar este espacio verde e inicialmente también se cortó el tráfico por la Puerta de Santiago , desde la calle del Pozo de la Nieve, para evitar los efectos de las vibraciones en el terreno producidas por el paso de los vehículos.

El Jardín de los Poetas, situado al abrigo de la muralla, reabrió sus puertas en 2008. El nombre de este parque público surgió por iniciativa del Patronato de Jardines en 1948 y estaba en consonancia con el trazado romántico que se le pretendió dar, aunque no se lograra plenamente.

El proyecto municipal de restauración realizado en 2007 perseguía recuperar el lugar con una triple función: como mirador del valle, como espacio de disfrute y para acoger actuaciones culturales.